Cambio de juez y fiscal en la causa del sacerdote acusado de abuso

El sacerdote italiano Alessandro De Rossi debe nombrar un abogado defensor para afrontar las acusaciones en Salta. Cómo sería el proceso de extradición.

05 Ene 2015
El juez de Garantías Diego Rodríguez Pipino, quien libró una orden de captura y detención contra el sacerdote italiano Alessandro De Rossi, imputado por el delito de abuso sexual agravado, se encuentra de licencia debido a la feria judicial. 

Según informaron desde la oficina de prensa del Poder Judicial, el juez Antonio Pastrana quedó a cargo de la causa hasta que regrese a sus funciones Rodríguez Pipino en febrero.

Por el lado del Ministerio Público, el fiscal que venía investigando el caso, Pablo Paz, también se encuentra en feria, por lo que será su par, Pablo Rivero, el encargado de continuar con la recolección de pruebas. 

Desde la fiscalía informaron que no se han tomado nuevas declaraciones testimoniales en torno al caso. Además aclararon que por el momento no se ha constituido la defensa técnica del sacerdote acusado de abuso sexual.

En proceso de extradición

Según explicó a LA GACETA el especialista en derecho internacional, Gustavo Barbarán, la extradición del sacerdote Alessandro de Rossi será “consecuencia de un acuerdo de colaboración judicial celebrado con Italia, la cual se da a través de un tratado”. 

El jurista explicó que el procedimiento de extradición tiene una arista política muy importante ya que es la Cancillería quien lo tramita mediante un exhorto diplomático.

En este sentido explicó: “un juez italiano será quien expurgue el exhorto diplomático para ver si se dan todos los requisitos para la extradición. Primero y en principal que se trate de un delito común”.   


Una justicia sensible

El juez Federal, Carlos Rozanski en una entrevista con Canal 26 se refirió al caso del sacerdote italiano acusado de abuso  sexual en nuestra provincia. 

El magistrado destacó el avance de la justicia en los últimos años y aseguró que en la actualidad “estos casos están castigados”, aunque lamentó que en muchas ocasiones el problema sea “la impunidad”.  

“El problema más serio es la necesidad de una justicia sensible, que esté abierta a escuchar a los niños. Además deben estar abiertas a escuchar a psicólogas y asistentes sociales que son los que van a generar un aporte para completar el conocimiento y así tener certeza de que el abuso existió”, destacó. 

Rozanski manifestó que los jóvenes víctimas de abuso "ahora se animan” a denunciar los casos, ya que hay un contorno social que los anima a hacerlo. 

“Hay que seguir capacitando a gente, especialmente a jueces, para que sean sensibles a este tipo de problemática”, destacó.  

Por último, destacó que la Iglesia condene los casos de pedofilia perpetrados por sacerdotes: “Hay Instituciones como la Iglesia que asume la responsabilidad de que dentro de su seno puede haber personas corruptas como estas, lo que termina es beneficiando a la institución por su actuación”. 


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