La mayoría de los universitarios de Salta no aprobó más de una materia en un año

Los alumnos de universidades locales figuran entre los que tuvieron peor tasa de aprobación en el país, según un estudio basado en estadísticas oficiales.

30 Mar 2019

Un reciente estudio indica que en la Universidad Nacional de Salta (UNSa), 7 de cada 10 estudiantes no aprobaron más de una materia en un año. En tanto, en la Universidad Católica de Salta, 5 de cada 10 alumnos hizo lo mismo.

Según estos indicadores, y en relación a las demás universidades estatales y privadas del país, ambas casas de altos estudios de la provincia se mostraron entre las que menor grado de aprobación tuvieron en los últimos años. El informe fue difundido recientemente por el Centro de Estudios de la Educación Argentina(CEA) de la Universidad de Belgrano, basado en los Anuarios estadísticos universitarios del Ministerio de Educación de la Nación (los cuales alcanzan hasta el 2015).

Con estos últimos datos y en comparación a los del 2005, el estudio del CEA llegó a la conclusión que cada vez más estudiantes rinden menos materias por año. Es más, en el 2015 la mitad de los alumnos que se reinscribieron en las casas de estudios superiores  estatales (49,6%) no aprobó más que una materia, siendo que diez años anteriores el porcentaje era notablemente menor (39,9%).

“Pero algunas universidades registran un mejor índice de aprobación, como es el caso de la de Tres de Febrero, la Universidad de las Artes o la de Villa María, con aproximadamente un tercio de los reinscriptos en esta condición. En el otro extremo se encuentran la Universidad de Córdoba, la de Salta y la de Jujuy, con más de dos tercios de sus alumnos reinscriptos en el 2015 mostrando esa baja performance”, señala el informe.

Al respecto, el rector de la UNSa, Antonio Fernández  aseguró que esta información “generalmente surge de ataques que se hacen desde sectores que están interesados en privatizar la educación y trabajar con las universidades privadas”.

“Lo que queremos es tener una universidad abierta a la comunidad y lo que buscamos es retener a nuestros alumnos y que ellos logren su objetivo de tener un título universitario. Entonces no nos preocupamos tanto por los tiempos sino por acompañarlos para que cumplan su objetivo”, dijo Fernández a LA GACETA.

Son ataques a la universidad pública

Explicó que un plan de estudio de cualquier carrera no necesariamente indica el tiempo  en el que tiene que recibirse un estudiante; es más, dijo que está diagramado a los fines de una organización. “Por supuesto que lo ideal sería que los estudiantes se reciban lo antes posible. Pero nosotros tenemos una realidad totalmente distinta a la de las universidades privadas donde buena parte de los estudiantes se dedica solamente a estudiar, porque tiene una familia que puede cubrirles sus necesidades”, agregó.

No obstante, la Universidad Católica de Salta que tiene una gestión privada tampoco resultó favorecida en esta investigación.

Los registros indican que, en promedio, un tercio de los alumnos reinscriptos en las universidades privadas en 2015 (29,6%) aprobó menos de una materia en el ciclo anterior. “Pero aquí las discrepancias son muy amplias, ya que mientras las universidades de Morón, CEMA, Favaloro, Mendoza y Di Tella arrojan cifras por debajo del 5%, en las universidades Blas Pascal, Católica de Salta, Metropolitana y FASTA casi la mitad de los reinscriptos había aprobado menos de una materia en ese lapso”, subraya el informe del CEA.

En la Católica, el 49,3% de los estudiantes aprobó menos de una materia en un año, según los registros del 2015, siendo que una década atrás el porcentaje era del 31%. Estos datos posicionan a esta casa de estudio entre las que más desmejoraron su rendimiento académico a nivel país.

Ante estos números, la vicerrectora académica de la Universidad Católica de Salta, Constanza Dietrich, dijo a LA GACETA que les resultó “preocupante”. Si bien no negó las cifras, ya que el Ministerio de Educación se nutre de los datos del sistema Araucano -el sistema informático por el que se inscriben los universitarios argentinos-, consideró pertinente revisarlas.

En este sentido, aseguró que hacia fines de 2018 los datos “son sensiblemente menores a los publicados en 2015; es decir que sustancialmente se mejoró”.

“Pero igualmente no deja de ser preocupante para la Universidad Católica y la universidad en general, porque este porcentaje indica un retraso”, expresó.

En esta casa de estudios, Dietrich explicó: “Los alumnos tienen un tiempo que nosotros consideramos y hemos establecido como estándar: es la cantidad de años teóricos más dos años, que son los que dura la regularidad; es decir los cinco años de cursado más dos, ese sería el lapso. Fuera de ese periodo hay un desgranamiento y se sale del tiempo estándar que consideramos debe recibirse el estudiante”.

Por último, aseguró que la universidad viene trabajando para mejorar su rendimiento, en especial “al final de la carrera, donde se produce una importante demora, sobre todo en las que tienen tesis”. Además de las tutorías o mentorías para ayudar a avanzar al alumno, hay talleres para finalizar la carrera, informó la vicerrectora.

En Esta Nota

Salta
Comentarios