Lo mejor y lo peor que dejó el paso del Dakar en Salta

La edición 2017 estuvo marcada de inconvenientes y desafíos. El público acompañó cuando pudo. El rally se tomaría un descanso el próximo año.

11 Ene 2017

Sin dudas no fue lo que se esperaba. La llegada demorada de los competidores al vivac, en el Centro de Convenciones de Limache tras el alud en Jujuy-, la baja de algunos candidatos y la lluvia que acompañó ayer y hoy le quitaron emoción al paso del Rally Dakar por Salta. 
No fue una carrera difícil. Las condiciones climáticas fueron adversas cuando la carrera pisó suelo boliviano y obligó a la organización a suspender una etapa. El lunes inició la segunda y decisiva semana del rally pero ayer el alud en Jujuy dejó varados a los competidores, mecánicos y equipos. En Salta se esperaba con ansias la llegada del Dakar, pero la visita estuvo demorada. 
La ASO –organización del Dakar- emitió un comunicado alrededor de las 21 de ayer anunciando la cancelación de la etapa de hoy, la súper Belén, la tan esperada por los pilotos. Es que la llegada tardía al campamento de competidores y equipos alteró los tiempos de la carrera. Tiempo, justamente, lo que faltó en la edición 2017. 
Llamada a ser una de las más difíciles en las 39 ediciones que lleva corridas el Dakar, la de este año está marcada por dificultades, etapas cortadas y canceladas. 
Faltaron figuras
Algunas bajas antes de iniciar el Dakar como fue el caso de Kevin Benavides por su accidente a fines del año pasado o bien los hermanos Patronelli, en cuatricíclos, y los abandonos del príncipe qatarí,  Nasser Al-Attiyah, o el español Carlos Saiz, en sendos accidentes en Bolivia, le quitaron emoción a la llegada del Dakar. 
El público se acercó ayer al campamento para tomar esa foto que esperó durante un año. Pero empezó a marcharse tras el atraso de la competencia. 
La lluvia en Salta acompañó como en casi todos los Dakar. 
De fierro
Si bien la provincia no logró disfrutar del paso del Dakar es destacable el apoyo del público que esperó durante varias horas, pegado al vivac, la llegada de los competidores haciendo frente, incluso, a la lluvia de ayer y esta mañana.
Cerca del mediodía, la lluvia cesó y lentamente los fanáticos empezaron a acercarse hasta Limache. Con cielo ya despejado y soleado, las fotos nunca faltaron para ver de cerca la despedida del Dakar.
Otro punto a destacar fueron las instalaciones del Centro de Convenciones que acobijaron a los cientos de equipos y su logística. 
¿Un impass?
No es usual que la organización del Dakar repita los caminos que recorren los más de 500 competidores. Pero Salta rompe la regla. Estuvo presente en todos los calendarios desde 2011 hasta este año, a excepción de 2012. 
En cada visita, los organizadores se mostraron conformes con la llegada de la competencia y se dejó entrever un regreso anunciado para el próximo año. Pero el clima este año fue diferente. La organización esquivó la pregunta una y otra vez: ¿el Dakar vuelve en 2018? Dejaron abierta la posibilidad de un descanso el próximo año, para regresar, quizás, en 2019. Habrá que esperar. 

Sin dudas no fue lo que se esperaba. La llegada demorada de los competidores al vivac, en el Centro de Convenciones de Limache tras el alud en Jujuy-, la baja de algunos candidatos y la lluvia que acompañó ayer y hoy le quitaron emoción al paso del Rally Dakar por Salta. 

No fue una carrera difícil. Las condiciones climáticas fueron adversas cuando la carrera pisó suelo boliviano y obligó a la organización a suspender una etapa. El lunes inició la segunda y decisiva semana del rally pero ayer el alud en Jujuy dejó varados a los competidores, mecánicos y equipos. En Salta se esperaba con ansias la llegada del Dakar, pero la visita estuvo demorada. 

La ASO –organización del Dakar- emitió un comunicado alrededor de las 21 de ayer anunciando la cancelación de la etapa de hoy, la súper Belén, la tan esperada por los pilotos. Es que la llegada tardía al campamento de competidores y equipos alteró los tiempos de la carrera. Tiempo, justamente, lo que faltó en la edición 2017. 

Llamada a ser una de las más difíciles en las 39 ediciones que lleva corridas el Dakar, la de este año está marcada por dificultades, etapas cortadas y canceladas. 

Faltaron figuras

Algunas bajas antes de iniciar el Dakar como fue el caso de Kevin Benavides por su accidente a fines del año pasado o bien los hermanos Patronelli, en cuatricíclos, y los abandonos del príncipe qatarí,  Nasser Al-Attiyah, o el español Carlos Saiz, en sendos accidentes en Bolivia, le quitaron emoción a la llegada del Dakar. 

El público se acercó ayer al campamento para tomar esa foto que esperó durante un año. Pero empezó a marcharse tras el atraso de la competencia. 

La lluvia en Salta acompañó como en casi todos los Dakar. 

De fierro

Si bien la provincia no logró disfrutar del paso del Dakar es destacable el apoyo del público que esperó durante varias horas, pegado al vivac, la llegada de los competidores haciendo frente, incluso, a la lluvia de ayer y esta mañana.

Cerca del mediodía, la lluvia cesó y lentamente los fanáticos empezaron a acercarse hasta Limache. Con cielo ya despejado y soleado, las fotos nunca faltaron para ver de cerca la despedida del Dakar.

Otro punto a destacar fueron las instalaciones del Centro de Convenciones que acobijaron a los cientos de equipos y su logística. 

¿Un impass?

No es usual que la organización del Dakar repita los caminos que recorren los más de 500 competidores. Pero Salta rompe la regla. Estuvo presente en todos los calendarios desde 2011 hasta este año, a excepción de 2012. 

En cada visita, los organizadores se mostraron conformes con la llegada de la competencia y se dejó entrever un regreso anunciado para el próximo año. Pero el clima este año fue diferente. La organización esquivó la pregunta una y otra vez: ¿el Dakar vuelve en 2018? Dejaron abierta la posibilidad de un descanso el próximo año, para regresar, quizás, en 2019. Habrá que esperar. 

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Salta Rally Dakar 2017
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