La contaminación del Arias-Arenales ya extinguió la mayor parte de su fauna

La cuenca que atraviesa la ciudad es una de las más afectadas por las industrias, el vertedero San Javier y las plantas depuradoras de Aguas del Norte.

28 Oct 2017

Por: Celina Alberto

La reciente detección de metales pesados en los ríos Arias y Arenales de la ciudad de Salta confirmó la intensa contaminación que está afectando dramáticamente su cuenca desde hace más que muchos años. Luego de una denuncia penal, radicada hace más de un año y que involucra a la Secretaría de Ambiente, de Recursos Hídricos, a la gestión municipal de Miguel Isa y Gustavo Sáenz, así como a los concesionarios del vertedero San Javier, la empresa Agrotécnica Fueguina, el Cuerpo de Investigaciones Fiscales realizó un relevamiento de muestras de su recorrido y estableció que los valores de estos elementos en el agua son mucho más altos de lo permitido.

"Se hallaron nitritos, cobre y zinc. Los dos primeros contaminantes superan seis veces los valores guía"; dijo el fiscal Federico Jovanovics, a cargo de la investigación. En cuanto al zinc, el estudio reveló una presencia en algunos casos 10 veces mayor a lo establecido. 


El efecto de estos metales en el cuerpo humano son desastrosos: desde cáncer hasta malformaciones, enfermedades de la piel, del sistema nervioso o respiratorio, hasta la devastación de la flora y la fauna de la zona, que en pocos años se vio impactada por el agua que enferma. Según un análisis de aguas superficiales y sedimentos realizado en julio pasado a pedido de la Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, la contaminación podría ser mucho más grave de lo que se estima.

"Cada cosa que le hacés al río no actúa de manera independiente sino sinérgica, y se agravan las situaciones. Por eso no existen los niveles admisibles de contaminación. Algunos animales soportan situaciones muy violentas y otros ante el primer disturbio desaparecen", Felipe Alonso, biólogo. 

El estudio, ejecutado por el laboratorio Induser -el único certificado para analizar trazas de metales pesados en la provincia y el mismo que contrata Agrotécnica Fueguina para monitorear sus pozos testigo dentro del vertedero- arrojó que en los principales parámetros medidos, el agua del río más importante de la ciudad no es apta para la flora y fauna, según los niveles guía admitidos por la Ley Nacional 24.051 de desechos peligrosos para la protección de la vida acuática.

Nada que admitir

Sin embargo, la lectura de los especialistas sobre el tema es muy diferente. Según Felipe Alonso, doctor en Ciencias Biológicas del Ibigeo-Conicet y especializado en el estudio de peces, los límites en cuanto a contaminación permitida no existen. "Ese concepto es una trampa mental, porque hay toda clase de animales que viven en el agua, desde aves hasta peces, pequeños microorganismos y la contaminación o cualquier efecto sobre el ambiente va a tener consecuencias sobre la vida que habita el agua", dice, contundente. 

La extinción de una especie, por más pequeña que sea, altera todo el ecosistema de un río, agrega, y señala que en Salta, la destrucción de los lechos de los ríos para la extracción de áridos, o para su canalización, modificó ambientes de manera irremediable. 

Uno de los trabajos de Alonso fue precisamente la descripción de una nueva especie de peces en el río San Lorenzo, en la confluencia con el Arenales y donde suelen prosperar los basurales. "Es una especie que está solamente en ese lugar. Tenemos un animal único en el mundo que se está por morir porque se contamina el río y no les interesa", cuenta y atribuye la desatención a una cuestión estructural de la política local.

"En una sociedad como la salteña, con el poder concentrado en pocas personas, que además están ligadas al poder político, es muy difícil regular sus actividades y eso es un problema para la conservación. El que controla es el mismo que debe ser controlado y eso genera problemas. Si mirás quiénes son los dueños de las industrias y qué relación tienen con el poder político, se pone todo un poco turbio".

"La Provincia no puede aducir que no hay información. Los científicos lo hemos manifestado siempre  Es un problema de querer o no tomar medidas. Están matando el río y se pierde toda su diversidad", Virginia Martínez, bióloga.

La gestión del ambiente es uno de los puntos neurálgicos de la crisis en el ecosistema que describe el biólogo. "En Salta el manejo ambiental es deficiente y las consecuencias son tremendas. Es necesario llevar adelante políticas de ambiente con la comprensión profunda y la visión ecosistémica de lo que está ocurriendo. Se ata con alambre y después se mira cómo sale", resume.


Contaminación cero

En lo que respecta a los ríos, el inicio de la contaminación puede determinarse, pero su final es muy complejo de conseguir. "Apenas comenzamos a contaminar un río hay efectos. No hace falta que se extinga una especie para notar que el ecosistema anda mal", agrega Alonso. A los afluentes de fluidos que llegan desde el vertedero, las plantas depuradoras, el parque industrial y los basurales a cielo abierto que continúan descarángose en sus orillas, la cuenca Arias-Arenales se le suma un factor que potencia la crisis: la extracción de agua en su naciente, lo cual disminuye su caudal en épocas de sequía y concentra la contaminación con efecto estacional.

"Cada cosa que le hacés al río no actúa de manera independiente sino sinérgica, y se agravan las situaciones. Por eso no existen los niveles admisibles de contaminación. Algunos animales soportan situaciones muy violentas y otros ante el primer disturbio desaparecen", dice el biólogo.

Testimonio de estas extinciones es el que registró Virginia Martínez, doctora en Biología, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNSa. Su tesis doctoral fue, precisamente, sobre el río Arenales, donde estudio en 2002 la presencia de 17 clases de peces diferentes. "En el caso de los siluriformes (bagres) pude observar lesiones en las agallas, que es un indicador de la mala calidad del agua. En ese momento hicimos una advertencia a las autoridades", cuenta a LA GACETA.

Una década después, Martínez regresó al río y de las 17 especies observadas, solo encontró dos o tres. "Ya hay una gran extinción y reducción del número de especies, como resultado del impacto de la ciudad, los basurales, los volcamientos de agua servida, la basura, la remoción de áridos", explica.

Contaminación de larga distancia 

En el viaje embalse del dique Cabra Corral, la contaminación no desaparece ni se diluye. Los metales pesados se trasladan en los sedimentos y con el tiempo afectan también el agua y la vida en esa reserva hídrica. "Estudiamos el pejerrey y lo comparamos con el de Campo Alegre. Observamos que en el Cabra Corral tiene muchos más parásitos y lo atribuimos a la calidad del agua donde habita", agrega la imvestigadora.

Para la bióloga, la dificultad en la remediación del problema tiene una raíz política antes que de desconocimiento. "La Provincia no puede aducir que no hay información. Los científicos lo hemos manifestado siempre  Es un problema de querer o no tomar medidas. Están matando el río y se pierde toda su diversidad", señala.

Puntos críticos

En el relevamiento de la contaminación del Induser, los puntos donde se tomaron las muestras fueron determinados de acuerdo al parámetro de los puntos críticos en donde ingresa la mayor contaminación a la cuenca, en su recorrido a lo largo de la ciudad: desde la descarga del canal Tinkunaku, el puente de avenida Circunvalación, el primer y segundo caño de descarga de efluentes de la planta Depuradora Sur de Aguas del Norte, aguas abajo del vertedero San Javier, la unión con el Río Ancho, en el río Ancho aguas abajo del vertedero, luego frente a la Trinchera 3, la primera y segunda cárcava frente a la pileta de lixiviados del vertedero. 

En ese viaje, el agua aumenta su carga de metales como zinc, cobre, cromo total, plomo, cobalto y aluminio en proporciones preocupantes. Lucas Seghezzo, doctor en Ciencias del Medio Ambiente e investigador independiente del Conicet y el Inenco, realizó en 2014 un informe sobre la inspección del vertedero y determinó que la gestión de los residuos no solo es ineficiente sino cada vez más peligrosa para el ambiente y la cuenca Arias-Arenales. "Sería un milagro que ese vertedero, manejado como está, no genere contaminación en el río Arenales", dice, en respuesta a la posición que esgrime la Municipalidad sobre el tema.

Leé más: Cuenca Arias - Arenales: ¿quién se hace cargo de la contaminación?  

Pelota embarrada

"Las fuentes de la contaminación son múltiples, pero las principales son el vuelco de efluentes de Aguas del Norte, los lixiviados del vertedero y probablemente el Parque Industrial, junto con los innumerables vuelcos ilegales de líquidos cloacales y desagües industriales", comenta. 

La solución, sin embargo, aparece borrosa y con fronteras permeables. La responsabilidad sobre el saneamiento no queda clara y los principales actores del delito ambiental que se sigue ejecutando sobre el río salteño se despegan del asunto. 

Desde el lado del derecho, el abogado Luis Segovia explica que las competencias son diferentes y que todos los involucrados deben responder por una parte del problema. "Todo lo que tiene que ver con el saneamiento y la actitud ambiental del río Arenales es competencia de la Secretaría de Recursos Hídricos, que hasta hace muy poco negaba todo este tema", dice.

Sin embargo, en cuanto a la contaminación puntual del vertedero, la Municipalidad debe responder solamente en lo que se refiere a los residuos sólidos urbanos, "es decir la basura que tira la gente pero no sobre los residuos peligrosos, que también ingresan al vertedero San Javier. Está prohibido que este tipo de residuos vaya donde está la otra basura", señala y en este punto subraya la responsabilidad de la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo de Irene Soler, que es el área que tiene el registro de emisores de residuos peligrosos en la provincia.

"Hay constancias de ingreso de estos residuos peligrosos en los informes del Conicet, donde la Municipalidad informa que ingresan residuos de industrias, de tabacaleras, los aceites de los transformadores de energía, de las curtiembres. Todo eso contamina con metales pesados", dice, y agrega que en esa Secretaría debe controlarse el impacto de las industrias y las actividades que pueden llegar a afectar el ambiente. "Agrotécnica Fueguina maneja el vertedero San Javier y no tiene seguro, es decir que ante el actual daño ambiental ellos no tienen manera de responder más allá de sus bienes, que es totalmente insolvente para componer el ambiente", afirma.

Metales detectados en la cuenca Arias Arenales

Zinc: el límite es 30ug/l y se encontraron hasta 50ug/l

Cobre: hasta 15 veces más de lo permitido

Cromo total: el límite indica 2ug/l y se encontraron 3ug/l en el cauce

Plomo: cerca de la pileta de lixiviados del vertedero San Javier hay 20 veces más de lo permitido por la ley. En todo el cauce se excede el límite de 1ug/l

Aluminio: la ley acepta hasta 5ug/l y en la cuenca hay sectores donde se encontraron hasta 2040ug/l. Donde menos hay, se encontraron 24ug/l

Valores admitidos por la Ley Nacional 24.051 de desechos peligrosos para protección de la Vida Acuática

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