Descubrí los 10 artículos están a punto de extinguirse por el celular

Según un experto, las razones del cambio, que es masivo y “brutalmente rápido”, pasan por el costo, la funcionalidad y la comodidad. Testimonios y recuerdos. Quedan unas pocos excepciones.

11 Mar 2018

“Qué difícil lo que me estás preguntando...”, dice Matías Díaz (28 años), estudiante de Educación Física. Se le había pedido que enumerara cosas que antes usaba por separado y ahora están todas reunidas en el celular. Resulta difícil tomar conciencia de eso hasta intentar recordarlas una por una.

“Los ciclos tecnológicos se producen brutalmente rápido. En cinco años se logró que casi toda la población tenga un celular, y es una tendencia mundial”, informa Alejandro Di Battista, ingeniero en Sistemas de Información y máster en Administración de Empresas. Y esos celulares fueron “adoptando” muchos de los objetos que tenían su lugar en la casa, reduciendo su tamaño y ampliando su operatividad. Llegaron a hacerse muy pequeños y altamente eficaces. Hagamos un breve repaso...

“Para poner la alarma en el despertador había que ubicar las agujas en horario con la llavecita que estaba en la parte de atrás del aparato. ¡Y ojo con olvidarse de levantar la pestaña de la parte superior en aquellos relojes cuadrados, pequeños, de colores intensos. Porque seguramente no nos despertábamos”, rememora Sofía Luna (30 años). “Mi mamá era la encargada de hacer eso todas las noches. Ahora es más fácil; en mi caso, pongo la alarma del celular y la programo para que en determinados días suene”, agrega risueña.

Cuestión de eficiencia

“Los factores principales del cambio están relacionados con el costo y con la innovación. Si la tecnología aporta más ventajas en relación con el costo, es muy difícil escapar de ella. Se ingresa al mundo tecnológico por una función específica y se masifica cuando ofrece más comodidad que el producto original; se vuelve popular cuando los costos se reducen”, destaca Di Battista. “Las empresas de tecnología estudian, analizan y diseñan el modo de insertar al consumidor”, afirma, y como ejemplo cita el caso del iPhone: empezó teniendo seis funciones y cada año fue agregando algún elemento diferente.

“Pasó el tiempo y no me di cuenta de que dejé de usar un montón de aparatos. Todavía tengo en casa, acumulando polvo, una calculadora. Hay generaciones que quizás ni se enteren de para qué sirve”, comenta Jimena Godoy (27 años). Y agrega: “compré una computadora para escribir mi tesina y no le doy más uso que ese, porque todo lo hago desde el celular”.

“Sólo escucho la radio cuando voy en el auto; cuando estoy en mi casa uso la computadora y escucho música desde YouTube”, detalla Sonia Paredes (26 años). Laura Costa (40 años), por su parte, destaca: “en el celular tenés aplicaciones que te permiten escuchar las radios del mundo. Con el aparato de radio muchas veces no ‘pillás’ todas las emisoras”.

“Usé mapas de ruta en algunos viajes, hace mucho tiempo. Después me ‘modernicé’ y me compré un GPS. Pero en mi último viaje me manejé con el Google Maps, porque al GPS tenés que actualizarlo pasado un tiempo determinado. No lo había hecho y me llevó por cualquier lado. Tengo buena señal en el teléfono así que me funcionó muy bien”, cuenta Walter Sánchez (56 años)

Di Battista resalta que los aparatos tecnológicos, en general, cada año y medio reducen su costo a la mitad. O se mantiene el precio a la par que aumentan las opciones.

“Es el único terreno en el que pasa esto, y es la fuerza que está detrás de estos cambios radicales”, argumenta. “El celular lo hace todo y es impresionante. Y para que eso suceda, en el caso de iPhone, se usó la estrategia de sacar todos los componentes físicos y dejar sólo los lógicos”, añade. Y explica que, como el celular no tiene ninguna referencia física que “diga” que es un teléfono, se puede convertir en lo que el usuario quiera: calculadora, cámara fotográfica o de video, mapa (o plano), procesador de texto...

Un dato interesante: “¿cuánto costaría hoy tener todo lo que tiene un smarthphone si debiéramos comprarlo por separado? Si nos detenemos a pensarlo, la diferencia en costo es impresionante”, señala Di Battista

Mientras, Matías descubrió que la única tecnología que usa es el celular, salvo el reloj y para entrenarse, porque es más fácil para revisar los tiempos mirando la muñeca que sacando el teléfono cada dos por tres,

Los relojes

Los empleados de las relojerías del microcentro confirman lo que cuenta Matías: la venta de relojes no ha disminuido. “El reloj es un accesorio; así como tiene 10 pares de zapatos, la gente puede tener 10 relojes para combinarlos”, afirma Roberto, empleado de un local de Muñecas y Mendoza. “Además, por una cuestión de seguridad, es menos riesgoso ver la hora en el reloj que sacar el teléfono”, agrega.

Bruno Cipriani, encargado de una relojería de la galería La Gran Vía, comenta: “el reloj despertador se está volviendo a usar porque suena hasta que te levantás; y tenemos clientes, mayores de 60, que lo siguen adquiriendo. Y también entre los mayores de 25 hay compradores de relojes pulsera, pero más que nada por presumir o porque son coquetos”.

10 ARTÍCULOS
que todavía no se extinguieron, pero están cerca
Reloj despertador 
Fue reemplazado por la alarma del celular, principalmente entre los jóvenes. Además hay aplicaciones como Alarmy (Sleep If U Can), que se descargan por el Play Store, y que hacen que “sí o sí” te levantes de la cama.
reloj pulsera
Se usa más que nada por una cuestión estética o es cosa de fanáticos del artículo; pero en muchos casos, si nos preguntan qué hora es, sacamos el celular en lugar de chequear las agujas del reloj.
radio y mp3
El aparato fue sustituido porque cuesta “enganchar” todas las emisoras. Hay aplicaciones que funcionan muy bien, como TuneIn Radio, y que, permiten conectar con radios de todo el mundo. Y para elegir qué escuchar está Spotify.
almanaque
Hay negocios en los que todavía entregan almanaques, tanto los de bolsillo como los grandes que se cuelgan de las paredes. Pero en el del celular, que es lo primero que tenemos a mano, contamos con la ventaja de que se pueden agregar notas, eventos y recordatorios con alarma.
calculadora
Hay quienes admiten que necesitan la seguridad de tener una calculadora convencional. Pero si te la olvidás, podés salir del apuro descargando desde Google Play aplicaciones de calculadora científica.
cámara fotográfica
La cámara compacta analógica con capacidad de sólo 36 fotos ya había sido sustituida hace tiempo por la cámara digital que, según la memoria y el tamaño de imagen, permitía una mayor cantidad de capturas. Ahora hablamos de pixeles y resolución, sobre todo en la cámara frontal para obtener las mejores selfis. La cámara clásica es cosa de profesionales o de aficionados puristas de la fotografía.
agenda telefónica
El anotador pequeño donde escribíamos los números y los nombres de nuestros contactos, por orden alfabético o desordenados, va perdiendo su uso. El celular permite colocar la primera letra con la que identificamos el contacto y en segundos obtenemos el listado o el nombre de la persona que buscamos.
mapas (o planos)
Los hay (todavía) de ruta, de gran tamaño, donde marcábamos el camino desde el origen hasta el fin del recorrido; nos guiábamos a rajatabla con ellos. Fueron sustituidos por el GPS hace unos años, pero también perdió funcionalidad porque tenía que ser actualizado cada cierto tiempo. Google Maps, en ese caso, es más confiable para los usuarios. O aplicaciones como “Wize”.
teléfono fijo
El mecanismo para establecer el contacto a distancia no se ha perdido: en celular también hay que marcar ly llamar. Pero se lo puede hacer desde la misma agenda con el nombre del contacto. Y cuando la mayoría hace una llamada y pregunta “¿estás en tu casa?”, la respuesta dejó de ser tan obvia.
computadoras
Los celulares fueron mejorando año a año permitiendo abrir un documento de Word, por ejemplo, sin necesidad de una máquina de escritorio o una notebook. También ver los mails o navegar por internet.
> 10 artículos que todavía no se extinguieron, pero están cerca

- Reloj despertador 
Fue reemplazado por la alarma del celular, principalmente entre los jóvenes. Además hay aplicaciones como Alarmy (Sleep If U Can), que se descargan por el Play Store, y que hacen que “sí o sí” te levantes de la cama.

- Reloj pulsera
Se usa más que nada por una cuestión estética o es cosa de fanáticos del artículo; pero en muchos casos, si nos preguntan qué hora es, sacamos el celular en lugar de chequear las agujas del reloj.

- Radio y mp3
El aparato fue sustituido porque cuesta “enganchar” todas las emisoras. Hay aplicaciones que funcionan muy bien, como TuneIn Radio, y que, permiten conectar con radios de todo el mundo. Y para elegir qué escuchar está Spotify.

- Almanaque
Hay negocios en los que todavía entregan almanaques, tanto los de bolsillo como los grandes que se cuelgan de las paredes. Pero en el del celular, que es lo primero que tenemos a mano, contamos con la ventaja de que se pueden agregar notas, eventos y recordatorios con alarma.

- Calculadora
Hay quienes admiten que necesitan la seguridad de tener una calculadora convencional. Pero si te la olvidás, podés salir del apuro descargando desde Google Play aplicaciones de calculadora científica.

-Cámara fotográfica
La cámara compacta analógica con capacidad de sólo 36 fotos ya había sido sustituida hace tiempo por la cámara digital que, según la memoria y el tamaño de imagen, permitía una mayor cantidad de capturas. Ahora hablamos de pixeles y resolución, sobre todo en la cámara frontal para obtener las mejores selfis. La cámara clásica es cosa de profesionales o de aficionados puristas de la fotografía.

- Agenda telefónica
El anotador pequeño donde escribíamos los números y los nombres de nuestros contactos, por orden alfabético o desordenados, va perdiendo su uso. El celular permite colocar la primera letra con la que identificamos el contacto y en segundos obtenemos el listado o el nombre de la persona que buscamos.

- Mapas (o planos)
Los hay (todavía) de ruta, de gran tamaño, donde marcábamos el camino desde el origen hasta el fin del recorrido; nos guiábamos a rajatabla con ellos. Fueron sustituidos por el GPS hace unos años, pero también perdió funcionalidad porque tenía que ser actualizado cada cierto tiempo. Google Maps, en ese caso, es más confiable para los usuarios. O aplicaciones como “Wize”.

- Teléfono fijo
El mecanismo para establecer el contacto a distancia no se ha perdido: en celular también hay que marcar ly llamar. Pero se lo puede hacer desde la misma agenda con el nombre del contacto. Y cuando la mayoría hace una llamada y pregunta “¿estás en tu casa?”, la respuesta dejó de ser tan obvia.

- Computadoras
Los celulares fueron mejorando año a año permitiendo abrir un documento de Word, por ejemplo, sin necesidad de una máquina de escritorio o una notebook. También ver los mails o navegar por internet.

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