Gabriela Recagno: “el rol social del MAAM es aportar a la construcción de nuestra identidad”

La directora del Museo de Arqueología y Alta Montaña adelantó cuáles serán las prioridades en su gestión, en 2018.

15 Mar 2018

Gabriela Recagno es antropóloga especializada en arqueología. Desde 2005 trabaja en el MAAM y asegura que siente que los objetivos que persiguió cuando ingresó, se están cumpliendo.

“Nuestra identidad como argentinos esta en formación, nos falta y la estamos construyendo porque sistemáticamente la historia negó nuestra ancestralidad. El pasado como el de esta cultura lo hemos visto como algo ajeno y creo que tenemos que sumar entre todos, no dividir. Esa suma de identidades diferentes, diferencias, nos va a hacer únicos. Por eso considero que hay que admirar y reconocer la diferencia. Admirarla nos hará más fuertes”, explica la antropóloga y agrega: “trabajar por esa identidad, es el granito que queremos aportar al mundo desde el museo. Dar a conocer una cultura, reconocerla y ponerla en valor nos va a ayudar a construir nuestra identidad. El rol del museo es ese: aportar a la construcción de nuestra identidad”, subraya Recagno.

Según la directora del MAAM y su experiencia de 12 años dentro de la institución, fue muy llamativo el cambio en cuanto al acercamiento al museo que tiene la gente. “Los mensajes en el libro de visita fueron cambiando y hoy son muy emocionantes. Nos dicen: ´gracias por hacer este trabajo´, ´me siento orgulloso de ser argentino´ y ´ustedes trabajan por una identidad´”, explica.

Los objetivos del museo en 2018, según su propia directora, son crecer en público, mantener y mejorar la calidad tecnológica del museo que tiene buena presencia a nivel nacional e internacional. “Para mí es un honor trabajar acá. Siempre creí que el objetivo final del museo se iba a cumplir y, aunque quedan muchísimas cosas por hacer, creo que el objetivo se está cumpliendo y me siento muy contenta de estar acá, trabajando con este equipo increíble que brinda un trato personalizado al público que nos hacen especiales”, revela Recagno y agrega que la investigación interna es uno de los proyectos de cara al 2018: “hay un potencial de investigación tan grande, hay tanto por descubrir”.

Los datos que hacen al MAAM tan especial: el sitio Llullaillaco es el sitio arqueológico más alto del mundo y no existe otra colección conservada naturalmente como esta, en el mundo.

El concepto del museo que trabajó Gabriel Miremont, quien diseñó el MAAM tuvo que ver con dar a conocer al público una cultura ancestral. Mostrar la geografía sagrada de la montaña del Llullaillaco, dar a conocer el imperio incaico, su extensión y manera de conquistar territorio a través de la religión y la cultura; y también las ceremonias que se realizaban en esta cultura, cómo vivían su religión, la vida y la muerte.

El ritual consistía en llevar a los niños a Cusco para ser bendecidos, prepararlos y luego bajar a nuestra zona para subir al Llullaillaco y entregarlos a modo de ofrenda. Las caravanas podrían haber estado conformadas por sacerdotes y familiares. Se sabe, a través de las diferentes investigaciones, que a los niños les cambiaban la alimentación brindándole más proteínas –como carne de llama- para estar fortalecidos para el viaje.

“La arqueología y todos los estudios realizados proveen datos que nos hacen conocer mucho más esta cultura que sigue vive. Estás conociendo el pasado de tus hermanos y vas conociendo otras formas de pensar, de ver al Estado, la religión la vida y la muerte”, explica Recagno.

Un 20% del público del museo pertenece a países extranjeros, un público que va creciendo año a año. La mayor parte es turismo nacional, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y muchos de la Patagonia.


Con respecto al Museo y su trabajo desde 2005, Recagno analiza: “siempre fue polémico el Museo. El hecho de presentar o no a los niños, si estuvo bien bajarlos de la montaña o no.

Personalmente siempre consideré que estaba de acuerdo con presentar a los niños a la sociedad porque creo que, una vez bajados de la montaña, lo más interesante y ético era presentarlos a la sociedad. Y lo digo con estas palabras exactas porque es un mensaje para trabajar este rol social. Si hubiese quedado solamente restringido a un grupo de científicos, no me parece ético. Creo en el hecho de compartirlo con todos los actores sociales”.

El descubrimiento de las momias fue realizado por Johan Reinhard y Constanza Cerutti en 1999 cuando dirigieron las investigaciones en la cima del volcán Llullaillaco (6.739 m) en Salta. “Ellos estuvieron realizando una excavación sistemática, un trabajo arqueológico pulcro, y estuvieron 20 días con 20 grados bajo cero trabajando para no perder ningún dato, en esos contextos puros y cerrados. Allí no se perdió información”, recalca Gabriela Recagno y agrega: “somos un ícono mundial con muchísimo potencial. Esto va a crecer mucho más si respetamos la investigación como corazón de este proyecto”.



Así abre las puertas al público el MAAM

Los programas para chicos, que se replican durante el año se llamaron “El MAAM laboratorio” y “Exploradores del pasado”. Son actividades para chicos que tienen que ver cómo trabajan los científicos.

Existen las visitas guiadas para colegios, que se pueden programar mediante teléfono (0387 437-0592) o enviando una nota al museo. Las visitas para las instituciones educativas son a las 10 y 16. Mientras que, las visitas guiadas al público en general, a las 12 y 18 horas.

Hasta la fecha, más de 57.000 chicos visitaron el MAAM. En 2017 se realizaron actividades especiales en instituciones fuera de la provincia para mostrar de qué se trata este museo.

Para escuelas técnicas el ciclo MAAM con Ciencia, prepara charlas especiales sobre la tecnología que posee el museo para crio preservar las momias.

Las actividades previstas para 2017 serán: Chuspa de Inti, una actividad sobre las vestimentas de esta cultura y cocina ancestral, junto a El Gourmet, brindarán recetas con productos de la época.

Comentarios