Lionel Messi revolucionó el tranquilo pueblo ruso de Bronnitsy

13 Jun 2018
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LA FOTO OFICIAL. Messi posa para la producción. El magnetismo del capitán de la Selección es similar en todo el mundo. PRENSA AFA

BRONNITSY.- Dachas (casas de campo), bosque, el río Moscova. La Selección entrena en un pequeño paraíso donde sólo Lionel Messi logra romper la impenetrable barrera idiomática en Rusia y la tranquilidad de pueblo. “Messi, Messi, Messi”, corean grandes y niños, aunque no puedan pronunciar una sola palabra en español o en inglés. Pronunciar el nombre del capitán cambia el gesto adusto de los rusos cuando se les pregunta sobre su pasión por el fútbol.

El fanatismo que genera “La Pulga” trasciende fronteras y lleva hasta las lágrimas a los pequeños que se quedaron sin un autógrafo o una foto del crack en la práctica abierta. Bronnitsy, un pueblo sobre el río Moscova, a unos 60 kilómetros de la capital, vive su propia revolución con una ola “albiceleste” impensada tan solo pocas semanas atrás.

El pueblo cuenta con unos pocos edificios bajos, antiguas viviendas revestidas en madera con jardines y algunas dachas, las casas de campo recreativas de los moscovitas. Allí se vive una vida muy tranquila en la que los niños pasean solos en bicicleta y juegan en las calles sin riesgos. Entre el río y el lago Belskoe, casi como en una península con una única entrada bloqueada estratégicamente por la policía rusa, está el lujoso Centro de Entrenamiento de Bronnitsy, donde se recluye el seleccionado argentino lejos de toda mirada curiosa. O al menos de casi toda mirada porque la torre del reloj del pueblo es el punto más alto que hallaron quienes buscan espiar la estrategia de Jorge Sampaoli para el debut el sábado ante Islandia.

La torre, junto a las cinco cúpulas de la catedral del Arcángel Miguel, es testigo silenciosa de los entrenamientos de la Selección desde la otra margen del lago. Y pocas veces los habitantes de Bronnitsy vieron tal procesión a su torre emblemática.

El conjunto de Messi cuenta con un complejo con cuatro campos de juego, gimnasio, piscina cubierta e hidromasajes, salón de juegos con tenis de mesa, pantallas y fotografías con mensajes motivacionales, como las enormes imágenes del rosarino y sus compañeros vestidos como luchadores rumbo a la línea de fuego: “Sangre combativa”.

“No molestar, héroes en reposo”, reza en tanto el cartel que cuelga del picaporte de la habitación que comparten Messi y Sergio Agüero.

Más de dos millones de dólares fueron invertidos en la refacción del centro de entrenamiento de Bronnitsy, un lugar elegido por los equipos rusos de remo, triatlón y otras disciplinas deportivas. No sólo se reconstruyeron y mejoraron vestuarios, zonas comunes de esparcimiento, campos de juego y la piscina climatizada. También se invirtió en la decoración exterior, con una gigantografía que rodea todo el frente del edificio central con las imágenes de los jugadores “albicelestes”.

Un presupuesto también interesante se dedicó al traslado desde el otro lado del planeta hasta este pequeño pueblo ruso de un cargamento de dulce de leche, alfajores y yerba mate, indispensables para la supervivencia de la delegación sin extrañar demasiado las costumbres argentinas.

Los colores argentinos coparon también el pueblo: la pared de un edificio fue tapizada con un mural gigante de una versión más joven de Messi, mientras carteles oficiales de FIFA dan la bienvenida a la Selección y obligan a la policía a ordenar el tránsito de un lugar que hasta entonces ni siquiera necesitaba demasiados semáforos.

La incesante procesión de hinchas y periodistas rumbo al entrenamiento tiene en shock a los pobladores.

Y la sorpresa de los locales superó todo lo imaginable cuando descubrieron que los fans que no pudieron entrar al entrenamiento armaron su propio partido de fútbol: un “picadito” con goles, cánticos y todo el folclore futbolero sudamericano, en una playa sobre el lago cubierta de carteles que prohiben toda actividad en el lugar. Hasta que llegó la policía, claro.

Antidoping para Messi y compañía

Una delegación de la FIFA dispuso un control antidoping sorpresivo a seis jugadores del seleccionado argentino en el predio de Bronnitsy, donde se encuentra concentrado el plantel de Jorge Sampaoli. Los enviados examinaron a Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Franco Armani, Paulo Dybala, Marcos Acuña y Eduardo Salvio. Esta modalidad se lleva a cabo desde el Mundial Sudáfrica 2010, por lo tanto los planteles están advertidos de que los controles pueden ser repentinos.

Pierden las entradas y las recuperan

Cinco chaqueños podrán presenciar los tres cotejos de la Selección en la primera ronda, luego de que un policía municipal de Madrid recuperara las 15 entradas que habían perdido en la capital española. Los cinco simpatizantes habían viajado desde Asunción (Paraguay) hasta Madrid y en la estación de trenes Villaverde Bajo se dieron cuenta que habían perdido la mochila con las entradas y un pasaporte. Un policía se comunicó con la Embajada Argentina y localizó a los chaqueños.

El ayuno puede afectar a Nigeria

Pese a que el Ramadán termina el jueves, el entrenador de Nigeria, Gernot Rohr, teme que el período de ayuno tenga consecuencias negativas en el rendimiento de sus jugadores en el comienzo del Mundial. El técnico de 64 años tiene muchos jugadores musulmanes en su equipo, que cumplen con los preceptos del mes de ayuno. Este empezó a mitad de mayo y termina el jueves, día de la inauguración del Mundial. Los nigerianos no debutan hasta el sábado frente a Croacia.

Cambiaría todo por la Copa

Luka Modric afirmó que cambiaría todos los trofeos ganados con Real Madrid, por ser campeón mundial en Rusia. “Yo también haría eso si fuera posible. La selección es siempre algo superior, algo especial. Lo daría todo por regresar de Rusia con un gran resultado”, expresó el mediocampista del seleccionado de Croacia, segundo rival de Argentina en el grupo D. El capitán croata coincidió con Messi, que afirmó que daría todos sus triunfos con Barcelona a cambio de la Copa del Mundo.

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