Confesión de abuso sexual: ¿qué dice el audio que compromete a Lautaro Teruel?

El hijo de uno de los integrantes de Los Nocheros tuvo una conversación con la víctima, el diálogo fue grabado y, allí, él admite: “siento que soy un abusador”.

24 May 2019

Lautaro Teruel, uno de los hijos Mario Teruel –integrante de Los Nocheros-, sigue detenido acusado de violar a una chica, menor de edad. El abogado de la víctima había adelantado ayer que el imputado había llamado a la joven para pedirle disculpas y reconocer los hechos. Ese diálogo fue grabado y allí, él admitiría su abuso.

Hoy el audio se filtró. En esa conversación se entiende que no es la primera vez que ellos hablan del tema. Aparentemente es la segunda vez que él busca pedir disculpas.

En un momento, ella le pregunta “por qué lo hiciste” y el joven responde no saberlo: “era re pendejo”, argumenta y luego él averigua cuándo ocurrió el supuesto abuso. La chica le recuerda que pasaron diez años, es decir que esto fue cuando ella tenía “seis, siete años”.

“Eras re pendeja… No sé, capaz que fue tu primera experiencia, me entendés, y fue cualquiera”, dice. Y hacia el final del audio, el joven admitiría el delito diciendo: “siento que soy un abusador me entendés…. Y es un bajón saber que sí lo fui. La verdad que es un bajón”.    

Lautaro está detenido desde hace 20 días, acusado por los delitos de exhibiciones obscenas agravadas y abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una menor,  por orden del fiscal Sergio Federico Obeid.

Transcripción del audio:

-Bueno pendeja

-Te escucho

-Te habrás quedado con un par de cosas

-No, yo me remil sorprendí. La verdad que no escuche nada. Estaba de entender qué pasaba. Acabo de entender lo que pasaba. Mi abuela me había dicho que íbamos a cenar, cuando me trajo acá me dijo que alguien quería hablar conmigo. Entonces yo quedé unos quince minutos ahí esperando con ella, y de la nada apareciste vos.

- Si, no era la mejor manera de encontrarnos de vuelta, pero había que hacerlo. En realidad pasó asi, con lo tuyo digamos hace mucho tiempo, como tres o cuatro años, que tengo que pedirle perdón a esa pendeja, porque sí, porque se lo merece. Porque bueno, fue una pendejada. No puedo sacar cálculos de qué edad teníamos los dos, entendés. Entonces, te quería pedir disculpas. El día que te pedí disculpas, dos días antes, una amiga de añares como de 8 o 9 años, nos escrachó en face a dos amigos y a mí; diciendo que habíamos abusado de la mina. A la media hora tenía carteles de amigos que decían violadores; tenía los huevos en la garganta. Fue como una situación muy densa pero cuando me pasó eso, lo primero que pensé fue en vos digamos. En decir: ‘vos querías pedir disculpas’, asi de a ratos; bueno, ahora es la oportunidad de hacerlo. Porque con la mina ésta estuvimos dos de los tres, el único que no estuvo fue el que más la pasó peor digamos. La mina lo tiró, hizo un descargo social de una. Una amiga de toda la vida, que pudo haber levantado el tubo y decir ‘che loco me quiero juntar porque no sé, tengo una visión de lo que pasó esa vez y capaz que ustedes tienen otra, nos juntemos a charlar’. Y no, la mina lo tiró. Gracias a Dios que no se viralizó así fuerte, más con mi apellido podría haber salido sin asco y no fue así. Gracias al cielo y la tierra. De todas maneras lo poco que se viralizó es suficiente para hacerme pingo, me entendés.  Bueno, la vida me dijo: 'ahí está, vaya y pida disculpas'   

- (risas)

- Nada, yo ya tenía la necesidad de decirte, de hablarte. Creo que sí nos hemos visto un par de veces más, en algún cumpleaños, en la calle, no me acuerdo.

-Queda claro que yo vivía yendo a tu casa, antes, digamos

-Si si, seguro. Pero viste que yo después te hablé, tranquilo dentro de todo, digamos, porque por dentro se me reventaba el corazón. Pero dentro de todo estaba tranquilo y yo ya venía de tres días llorando como una china, me entendés. Entonces hablar con vos fue como estar tranquilo, que capaz lo puedas tomar bien, si no ya tendrás otra oportunidad de poder charlar, viste. Pero por eso motivo yo estaba un poco más calmo. Pero antes había estado hecho pingo. Perdí una banda de peso, no comía nada, fumaba todo el día. Entonces, me di cuenta que no quería que le pase a nadie de lo que me pasó a mí, que fue dentro de todo tranquilo. Qué se yo. Si la mina hubiera metido la denuncia es denso pero se arregla ahí, entre nosotros, pero ya que se meta un montón de gente a juzgarte sin tener la más puta idea de lo que pasó ya es como muy duro. Y nada, todo este tiempo que te vi el otro día, me acordaba de tu cara cuando eras pendeja. Y para mí es un bajón porque no tenía otro recuerdo tuyo. Y el otro día que te vi ahí, dije ‘uh está re grande la puta madre’. Pero bueno, a partir de ese día que te puedo recordar así, como estás ahora y no esa sensación chota. Pero bueno era una necesidad de sacarlo y de intentar escucharte, no se boluda. Es una boludes.

- A mí me había quedado la duda de porqué lo hiciste, nada más.

- Qué pregunta

- Tengo la necesidad, digamos

- No se boluda. Era muy pendejo. No sé realmente. No sé cuál es la respuesta al por qué lo hice. Sí sé que cuando lo hice en un momento no estuviste nada, porque si me di cuenta. Nada. Pasaba el tiempo y más me hacía la cabeza. Qué culiado fui. A parte, eras re pendeja. No sé, debés haber tenido… ¿qué habrá sido esto, hace diez años?

- Claro, yo tenía siete, seis

-¿Qué tenés ahora?

-16

- Claro, eras re pendeja. No sé por qué. Yo debía haber tenido 16, 17 también. Pelotudo. De no saber las consecuencias que podía traer después o lo que te podía causar. No sé, capaz que fue tu primera experiencia, me entendés, y fue cualquiera.

- Claro

- Bueno no sé. Ahora me encanta que estés así, grandota. Que se pueda hablar con vos, boluda. Porque no siempre se puede. Menos siempre de arreglar las cosas. O de intentar arreglar. En ese momento no tuvo arreglo digamos, pero ahora soy un poco más grande, lo podemos charlar. Nos podemos juntar. Me podes tirar un mensaje, lo que sea. Como le dije a tu vieja, para vos y para ella yo estoy. Para lo que quieran hablar. Para tu vieja también. Ya sé que es mucho más difícil, pero tampoco me gustaría verle la cara a tu vieja y que sienta que soy un hijo de mil puta. Porque no. Soy moquero, soy mujeriego. Hace una banda que estoy de novio, pero si soy mujeriego. Trato de no echarme moco. Entonces siento que soy un abusador me entendés. Entones es como que, sí lo fui. Y es un bajón saber que sí lo fui. La verdad que es un bajón.   


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