¿Cuáles son los síntomas del Síndrome Urémico Hemolítico y cómo prevenirlo?

Hoy es el Día Nacional de la lucha contra esta enfermedad. Tomá nota.

19 Ago 2019
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CARNE MOLIDA

En el Día Nacional de la lucha contra Cada el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), todos los ojos se fijan en las tan populares hamburguesas y albóndigas. ¿Cuál es el motivo que relaciona directamente a la carne molida con esta enfermedad?

Sucede que el SUH (al menos en la gran mayoría de los casos) se desarrolla a partir de una infección causada por la bacteria Escherichia coli, que está presente en la carne de vaca mal cocida, o en la leche no pasteurizada y en sus derivados (manteca, crema, quesos, yogurt), y en el agua.

La bacteria proviene de la materia fecal de la vaca (su reservorio natural), durante la faena la carne se contamina -en mayor o menor medida- y la bacteria se mantiene allí en forma de colonización. De ahí que se recomiende cocinar muy bien la carne.

¿Cuáles son los síntomas?

Diarreas con sangre, que duran entre tres y cinco días; disminución de la cantidad de orina y palidez marcada. Es frecuente que los niños estén decaídos o irritables. Ante la aparición de estos síntomas hay que consultar al pediatra.

Medidas de prevención

-Cocinar muy bien la carne, sobre todo la carne picada. Es importante que no quede ninguna parte jugosa. La bacteria muere a los 70 grados. Por eso, la cocción es la mejor manera de combatirla, detalló Hillal.

-Tener cuidado al manejar la carne cruda, para evitar que se contaminen otros alimentos. No hay que usar la misma tabla de picar que estuvo en contacto con carne cruda ni los mismos utensilios para cortar verduras u otros productos. Tampoco hay que usar el mismo cuchillo para cortar la carne cruda y la cocida.

-Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de cocinar. También después de ir al baño o de cambiar pañales.

-Lavar cuidadosamente las frutas y las verduras frescas. No comprar jugos de frutas, leche o sus derivados en la vía pública, sino los productos que estén pasteurizados y que conserven la cadena de frío.

-Consumir agua potable o agua mineral. De lo contrario habrá que hacerla hervir, dejarla enfriar en el recipiente tapado y agregar tres gotitas de lavandina por cada litro de agua. Luego utilizarla.

-No permitir que los niños naden en aguas contaminadas con materia fecal, ni llevar a las piscinas a los bebés que usan pañales. Las piletas de agua se transforman en fuentes de contagio del síndrome urémico hemolítico y de otras patologías cuando ingresan niños enfermos.

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