Extrabajadores denuncian acoso sexual y maltrato en la confitería del MAAM

Tuvieron dos audiencias en la Secretaría de Trabajo, a las que nunca fue el denunciado, quien tiene la concesión del local y varios contratos con el Gobierno provincial.

09 Oct 2019

“Viven del turismo a través del maltrato”, dice uno de los carteles que sostiene una manifestante durante una protesta frente al  resto bar del Museo Arqueológico de Alta Montaña (MAAM). Así, un grupo de salteños y salteñas denuncian públicamente a Ricardo Iacuzzi, dueño de la concesión del local, por maltrato, acoso sexual y explotación laboral.

Además del escrache en pleno centro de la ciudad, seis extrabajadores del restaurante iniciaron acciones legales y administrativas contra Iacuzzi, quien también es director de la escuela de cocina El Gourmet y, con el Gobierno de la Provincia, tiene a cargo un programa de capacitaciones en los municipios llamado “Salta come en familia” del plan Alimendar.

“Este señor manipula a sus empleados. Les hace creer que les está haciendo un favor por darles trabajo, y que ellos se tienen que conformar con la miseria que les paga. $350 por 9 horas de trabajo, cuando una docena de empanadas en el mismo restaurante cuesta $420”, publican en redes sociales los manifestantes.

Los ex trabajadores tuvieron ya dos audiencias de conciliación en la Secretaría de Trabajo de la provincia, a las que nunca fue el denunciado. Piden que se les pague lo que se les adeuda, como indemnización y aguinaldos, por ejemplo.

Ricardo Iacuzzi

En la Justicia, en tanto, denunciaron el maltrato y acoso sexual por parte de este hombre. “Este señor invadía nuestro espacio personal, nos tocaba el brazo, buscaba el contacto físico. Una vuelta llegó mi hermana a mi casa llorando por lo que le había pasado”, dice Candelaria Agüero, exempleada y vocera de los denunciantes.

Candelaria cuenta a LA GACETA que los trabajadores fueron amenazados y por esto evitan exponerse. “Empezamos siendo 20 personas las que denunciamos, pero un montón de exempleados se fueron bajando. Ricardo Iacuzzi  los iba amenazando y les decía que ‘no iban a trabajar más en Salta o en gastronomía’”, explica.

Ella y otras personas se vieron difamadas por las redes sociales tras las denuncias, asegura la joven. Igualmente dice que seguirán buscando que Iacuzzi “de la cara” y que el Estado responda por ellos.

Advierte que los trabajadores que pasaron por estas situaciones son muchos más, solo que no se animan a denunciar. “Esta mañana, cuando estaba con el megáfono, una chica se me acercó y en tono bajo me dijo que le había pasado algo similar, fue acosada por este señor y pidió ayuda”, dice Candelaria.

LA GACETA intentó comunicarse varias veces con Iacuzzi para conocer su versión, pero no hubo respuesta. 

En la última sesión de la Cámara baja, el diputado Claudio Del Plá se refirió a este tema: “Estos trabajadores son un símbolo en una provincia donde la mitad de los trabajadores está en negro”, dijo y anunció que se pedirá informes al Ministerio de Cultura y Turismo, que tiene bajo su órbita al MAAM.

Candelaria hizo una publicación en Facebook sobre lo sucedido con su hermana y una amiga hace dos semanas. El posteo fue denunciado y eliminado de la red social, pero aún conserva el texto. Es el siguiente:

Hola gente!

Paso a contarles mi experiencia y la de muchos más en el resto MAAM, el restaurante que queda al lado del museo Antropológico de Alta Montaña, frente a la plaza 9 de Julio.

Mi hermana  comenzó a trabajar ahí en Agosto de 2018, como moza. Su horario era de 5 de la tarde a 1 a.m. pero casi siempre salían a las 2:30. Más o menos en diciembre del año pasado, mi hermana volvió a casa llorando porque su jefe, el actual dueño del Resto MAAM, estando asquerosamente borracho como acostumbraba y en horario de trabajo se le acercó, la agarró de la cintura y le dijo "Ese pantalón te queda mortal, a ver si lo usas más seguido". Mi hermana tenía 18 años y se asustó tanto que nunca más quiso atenderlo. Uno de los empleados le contó esto al Jefe y él comenzó a insultarla a sus espaldas, diciendo que era una marimacho (porque tiene el pelo corto) y una falopera. Al poco tiempo, más o menos en febrero de este año, el tipo la cambió de puesto y la puso a trabajar en otro horario y por menos plata.

Yo también trabaje ahí por más de un año, tiempo en el que este hombre me acosó sexualmente en varias oportunidades, todas en horario de trabajo. Se me acercaba, me abrazaba por detrás, me agarraba de la cintura. Una vez, mientras estaba atendiendo una mesa, me llamó solo para decirme "estábamos hablando con mi amigo de que tenes muy buen orto".

Este tipo disfraza su negocio de Fundación, y les hace trabajar a sus empleados más de 9 horas, mientras les hace firmar certificados de pasantía en los que los empleados aseguran ser PASANTES y que trabajan solo 4 horas, y si no lo firmas, te echan.

Hace poco trabajo con ellos, otra amiga mía cubriendo descansos. Le pagaban $350 por 9 horas, la hicieron limpiar baños sin guantes o protección alguna. Le escribio un mensaje a la encargada, diciéndole que era muy poca guita, a lo que respondió que dentro de poco iban a subir los sueldos a $400. Yo ganaba eso HACE DOS AÑOS, en un bar, por las mismas horas de trabajo.

La semana siguiente cerraron por refacciones, estamos hablando de AGOSTO DE 2019. Una semana entera que no nos pagaron. Volvieron a abrir y nos llamaron a trabajar, a sus puestos de mozos/cocineros, por lo que  fuimos  con nuestras ropas de trabajo. Nos engañaron, ese día no abrieron. Nos llevaron  a limpiar el desastre, a levantar escombros, sacar basura, levantar botellas de cerveza de los albañiles. No nos dieron guantes ni barbijos. El tipo llegó entrada la mañana y nos dijo "A ver si cambian esa cara de culo, es el colmo ya", y se sentó a tomar cerveza con los albañiles, mientras nosotros limpiabamos. Yo me enferme ese mismo día, estaba volando en fiebre. Al día siguiente (domingo) no fui a trabajar (le avisé al encargado y me dio su aprobación) porque no me podía ni levantar de la cama. Mí Jefe me suspendió por 3 días por haber faltado sin presentar certificado médico.  no tenía obra social porque estaba trabajando en negro, ni tampoco plata para un médico particular, y la salita no atiende los domingos.

Al día siguiente fuimos al ministerio de trabajo y comenzamos las acciones pertinentes. El Ministerio de Trabajo mandó a un inspector al restaurante y el dueño despidió a todos los empleados que dijeron la verdad sobre cuántas horas trabajaban. Ahora ya somos varios los que estamos en situación judicial con él.

Quiero llamar a todos los que trabajaron para este tipo para que se sumen a nuestras denuncias.

Quiero avisar a todos los que están buscando trabajo que realmente no vale la pena aguantar toda la mierda de esta gente por dos mangos.

Quiero llamar a todos los que acostumbran ir a este restaurante, que sepan lo podrido que está por dentro.

No sé callen más, gente. Los laburantes tenemos derechos, y no nos van a pasar más por encima.

Gracias.

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