El “supermartes” será clave para los demócratas en la puja contra Trump

Durante el 3 de marzo, 14 Estados celebrarán votaciones primarias.

16 Feb 2020

Los aspirantes demócratas a la Casa Blanca volverán a enfrentarse durante lo que queda de este mes en Nevada y en Carolina del Sur, pero su vista ya está puesta en el premio mayor de la temporada: el “Supermartes” 3 de marzo, cuando se celebrarán votaciones en 14 estados. Para entonces deberían empezar a perfilar al favorito a enfrentar al presidente Donald Trump (el indiscutido favorito en las primarias del Partido Republicano) en noviembre.

El senador socialista Bernie Sanders ha sacado ventaja tras ganar la primaria de New Hampshire y de salir segundo en Iowa, favorecido por magros resultados de la senadora Elizabeth Warren, con quien se disputa el voto de la izquierda partidaria, pero sobre todo por la división del voto de centro entre los precandidatos más moderados.

Ya con la mente en el “Supermartes” del 3 de marzo, Warren dio un acto en la noche del miércoles en Arlington, Virginia; y Sanders brindó otro en la noche del viernes en Carolina del Norte, antes de presentarse en Texas.

El joven ex alcalde Pette Buttigieg, que intenta erigirse como el moderado con más chances de contrapesar la plataforma “revolucionaria” de Sanders de redistribuir la riqueza y crear un verdadero Estado de Bienestar, llevó ayer su campaña a California, donde realizó eventos para recaudar fondos en San Francisco y, en particular, en Silicon Valley.

En todos esos Estados se vota durante el “Supermartes”, al igual que en varios otros distritos, desde Alabama hasta a Colorado y de Maine a Utah, así como en Massachusetts, el estado de Warren, y Vermont, que es el de Sanderes.

Más de 1.300 delegados estarán en juego ese día, casi un tercio de los que luego proclamarán al candidato en la Convención Nacional Demócrata de julio.

DE CAMPAÑA EN FLORIDA. Militantes esperan la llegada del presidente estadounidense a West Palm Beach.

Las expectativas

El “Supermartes” marcará un punto de inflexión en la carrera. Para Sanders y Buttigieg, será la oportunidad de medir la magnitud de su apoyo popular en Estados con poblaciones más diversas en términos raciales que las mayoritariamente blancas de New Hampshire y Iowa, es decir más parecidos a Estados Unidos en su conjunto.

Para candidatos que no han empezado con buen pie, como Warren, será una de las últimas chances de mostrar que sus aspiraciones siguen vivas.

La gran cita con las urnas del 3 de marzo será además el debut en la competencia de un candidato que se las trae: el multimillonario ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, quien decidió saltearse las cuatro primeras internas y ha estado haciendo campaña desde hace meses en los estados del “Supermartes”.

El miércoles estuvo en Tennessee y al día siguiente en Texas y en Carolina del Norte.

Pero esto no significa que los candidatos vayan a ignorar por completo las votaciones en Nevada y Carolina del Sur. Todos los aspirantes planean viajar a Nevada para el caucus del sábado 22, que llegará una semana antes de la primaria en Carolina del Sur.

Las diferencias

Hacie el “Supermartes”, los contrastes entre los demócratas son notables. Warren tiene un aceitado aparato en unos 30 Estados, pero parece casi al borde del nocaut tras los buenos desempeños de Sanders, que se ha erigido como el líder casi indiscutido de las bases progresistas del partido, especialmente los jóvenes.

El ex vicepresidente Joe Biden, otro candidato de centroderecha que por meses lideró los sondeos, abandonó New Hampshire el martes antes de que cerraran las mesas y voló a Carolina del Sur.

Biden tiene muchas conexiones en el estado y un importante apoyo a nivel nacional entre la población de afroamericanos, muy numerosa en Carolina del Sur.

Sin embargo, hasta ahora le ha ido peor que a Warren, con un cuarto puesto en Iowa y un quinto lugar en New Hampshire.

La precandidata Amy Klobuchar logró un muy importante tercer puesto en New Hampshire y se perfila como la rival moderada que puede jaquear a Buttigieg.

Pero esto profundiza una división en ese sector del espectro de votantes demócratas que favorece a Sanders y preocupa al establishment del partido, que teme que las políticas radicales del senador alejen a votantes moderados e independientes cruciales para vencer a Trump y quiere encontrar rápido a un candidato de centro.

Tras su victoria en New Hampshire, Sanders ya ha predicho que ganará en Nevada, gracias al gran respaldo entre los votantes latinos, abundantes en ese estado del oeste del país. (Télam)

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