Una serie sobre el lado más oscuro del fútbol argentino

Hoy se estrena en la plataforma “Puerta 7”, una ficción sobre un club que quiere erradicar la violencia y contrata a una jefa de seguridad.

21 Feb 2020

Precedida de gran expectativa, la serie argentina “Puerta 7” se estrena hoy en Netflix, con la dirección de Adrián Caetano y una trama que enfoca el lado más oscuro del mundo del fútbol: la violencia, las barras bravas y los negociados que involucran el dinero y el poder político.

La protagonista, Dolores Fonzi, aclaró que no es futbolera pero su papel la llevó a conocer lo que sucede con los clubes y sus barras. “Pude ver en un documental que los jefes de las barras bravas son verdaderos personajes. En la serie aparece uno de ellos, interpretado por Carlos Belloso. Eso me ayudó a entender cómo actuaba esa gente y por qué mi personaje llega a la historia para enfrentarse con esa gente tan corrupta”, comentó la actriz, que interpreta a Diana, la jefa de seguridad de un club que busca erradicar la violencia. “Diana quiere hacer las cosas bien y está convencida de que limpiando el club de barras va a conseguir lo que siempre buscó: que el club, que se llama Ferroviarios, sea un espacio social y pueda ser disfrutado por las familias. Tiene una esperanza y una ilusión, quizá muy inocente, y no tarda en darse cuenta de que se le viene algo enorme en contra”, relató Fonzi.

Según trascendió, la historia está lejanamente inspirada en lo ocurrido en el Club Atlético Independiente cuando Florencia Arietto fue convocada, en un hecho inédito para la historia del fútbol profesional de la Argentina, para hacerse cargo del área de seguridad en una institución jaqueada en su momento por el temible poder de las barras bravas y sus negocios. Por lo tanto, en la trama es central el tema del lugar de la mujer en medio de un mundo dominado por los hombres.

Un lugar machista

La actriz explicó que su personaje es “una especie de extraterrestre en un mundo en el que nadie está acostumbrado a ver a una mujer con tanto poder de decisión -dijo-. En el mundo del fútbol la mujer es un objeto con un papel muy marcado. Diana trata de cambiar las cosas no desde un lugar de género, sino haciendo lo que a ella le parece que es lo correcto. Me regocijaba mucho el solo pensar que mi personaje llegaba al club de la mano de su novia, porque tiene una pareja mujer, plantándose frente a la barra para imponer ciertas reglas”.

CONFERENCIA. Dolores Fonzi, en el papel de la jefa de seguridad del Ferroviarios Fútbol Club.

Diana es convocada para esa tarea por Guillermo (Antonio Grimau), el presidente del club, que está decidido a cambiar las cosas. “Después se asusta como todos, porque lo que quiere hacer Diana es enorme -contó Fonzi-. Y mientras trato de hacerlo, él se mueve en las profundidades con unos manejos que mi personaje desconoce por completo”.

Como un western

Otro de los personajes centrales es el de Juan Gil Navarro, el tesorero del club, que intentará por todos los medios “embarrarle la cancha” a Diana. El actor define a la serie como “un western que transcurre dentro de una cancha de fútbol”.

“Yo tampoco soy futbolero. Cuando era chico era de River porque mi abuela, socia vitalicia, me llevaba a la cancha -dijo el actor-. Pero no miraba el partido sino a ella gritando y alentando. El show era para mí lo que pasaba en la tribuna”.

Gil Navarro considera que el fútbol “es una pasión casi religiosa que se mezcla con otras cosas. Adrián Caetano, el director, que sí es un apasionado del fútbol, sabe caminar como ninguno sobre ese filo de la pasión llevada casi al extremo de la locura -opinó-. Sabe muy bien lo que le pasa cada personaje, bueno o malo, respecto de lo que siente por el club”.

La serie es una producción local original de Netflix que llevó adelante Pol-Ka, con guión de Martín Zimmerman, un estadounidense de madre argentina que formó parte del equipo creativo de la exitosa serie “Ozark” (ver en Netflix).

Zimmerman comentó que su pasión por el fútbol le llegó a través de la Selección. “Mi hermano mayor me pasaba una y otra vez las imágenes de la semifinal contra Italia en 1990 -recordó-. No podíamos seguir el campeonato argentino porque allá no se televisaba, por lo que nuestro gran momento era en los Mundiales. Puedo decirte dónde estaba yo cada vez que jugó Argentina. A los 8 años tuve la suerte de ver en la cancha el último partido de Maradona con la camiseta de la Selección: fue en Boston, contra Nigeria, en el Mundial de 1994”.

Postal de una pasión

El libretista contó que le quedó una impresión muy fresca de los dos goles de Caniggia. Y, lógicamente, de Maradona. “Pero me impactó mucho el ingreso de los hinchas, las banderas, las canciones. Fue muy fuerte para mí descubrir el cuadro entero de la pasión por el fútbol”, confesó.

En otra oportunidad, cuando Netflix estaba por cerrar el contrato con Polka, lo llevaron al Monumental para ver un partido de River con Flamengo por la Copa Libertadores de 2018. “Justo a a mí, que soy de Boca. Fue un espectáculo bastante aburrido y terminó cero a cero. Pero me llamó la atención la fiesta, el ambiente -detalló-. Yo estaba en un palco y con nosotros había un joven de unos 16 años que permaneció las dos horas de pie, cantando sin detenerse y, además, con una entonación muy linda. Le pregunté cómo era que podía hacer eso, porque implicaba un desgaste fuerte de la voz. Y me dijo que lo había practicado mucho. Me interesa esa idea de la participación física en el ritual, porque te cambia un poco la conciencia, la percepción. En ‘Puerta 7’ tratamos de hacer comprensible cómo un ámbito así puede resultar tentador para un chico que está buscando pertenencia”.

Zimmerman admitió que hay similitudes entre las barras bravas y la mafia, pero aclaró que son fenómenos distintos. “La mafia tiene el peso de la familia. Los hijos de los mafiosos suelen ser mafiosos. Eso no es tan habitual en la barra brava porque juegan otros factores sociológicos, como el barrio y las amistades”, afirmó.

Invitado: la participación de Maradona evoca su histórica frase de despedida, de 2001

Diego Maradona participó en la serie con una escena que incluye una de sus frases más memorables, pero con una modificación: “yo me equivoqué y pagué, pero ahora se equivocaron varios y lo está pagando el fútbol. Yo creía que no, pero sí, la pelota sí se mancha”, dijo Diego durante su actuación.  Maradona recrea así su emotiva despedida en La Bombonera, en 2001, cuando de cara a los hinchas ensayó un discurso histórico con la famosa frase: “La pelota no se mancha”.

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