Médicos salteños operaron una malformación en el cerebro a un paciente despierto

Un equipo multidisciplinario del hospital San Bernardo realizó su segunda intervención neurológica de este tipo. Se trataba de una malformación arteriovenosa en el cerebro.

29 Jul 2020
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Ministerio de Salud Pública

Se llevó a cabo con éxito una intervención neurológica con un paciente despierto en el Hospital San Bernardo. La cirugía permitió tratar una malformación arteriovenosa en el cerebro, y  fue practicada en la institución sanitaria a una paciente de 26 años, quien recibió el alta médica hoy. El jefe de servicio de Neurocirugía, Enrique Vergara, explicó que es la segunda vez que se hace este tipo de intervención en el San Bernardo, y que se realiza solo en algunas provincias de Argentina.

La cirugía se realizó el viernes 24, con un diagnóstico de malformación arteriovenosa. “Esto significa que las arterias y venas malformadas están ubicadas en lugares del cerebro donde no corresponden, y que por esa mala localización y por la anomalía de las arterias, se rompen, y generan un ACV hemorrágico”, aseguró el médico neurocirujano a cargo de la operación, Guillermo Vergara.

El profesional expresó que el paciente despierto es de gran ayuda para los cirujanos, ya que se le indica que realice algunas acciones durante la intervención (como mover piernas o brazos) que permiten a los médicos monitorear el curso de la operación segundo a segundo.  “Esto nos permite evitar que cuando uno está resolviendo el problema -como sacar el tumor- puede lesionar estructuras vitales, y que si el paciente está dormido uno no lo sabe hasta que se despierta”, agregó.

Vergara explicó que la patología que más se trata con este tipo de operación son los tumores, y con menor frecuencia patologías vasculares como malformaciones arteriovenosas, o cavernomas. Una vez terminada la cirugía, el paciente sale despierto, va a la terapia intensiva por 24 horas, y al tercer día, recibe el alta.

El gerente del San Bernardo, Pablo Salomón, aseguró que están muy orgullosos por la intervención, y que la misma fue posible gracias a una gran variedad de recurso humano comprometido con su formación de vanguardia, orientados a brindar una atención de excelencia.  

“Desde el primer día de gestión, estamos desarrollando un plan interno para fortalecernos y continuar brindando servicios de excelencia en el marco de la Salud Pública”, recalcó el funcionario. Además, señaló que “hemos traído tecnología de última generación, el personal es nuestro, está capacitado, se forma de manera continua y fue muy importante el estímulo y el apoyo incondicional que recibieron para poder dar el puntapié inicial para este tipo de cirugía de alta complejidad”.

Anestesia en una craneotomía

El médico anestesiólogo que participó en la cirugía, Jesús Arancibia, explicó las diferencias entre operar con anestesia común, y en una craneotomía con paciente despierto.

 “Básicamente radica en el manejo del fármaco. Durante el periodo intraoperatorio, donde el paciente se encuentra con el cráneo abierto necesita una profundidad anestésica adecuada para que los cirujanos puedan trabajar cómodos y la paciente pueda tolerar el procedimiento quirúrgico propiamente dicho”, señaló.

También explicó que “como neuroanestesiólogos hacemos un bloqueo, que es una anestesia en el cuero cabelludo. Son de siete a 14 puntos que se localizan en el cráneo antes de que empiece la intervención, ayudados por fármacos endovenosos; para que el paciente pueda colaborar con las órdenes que el neurocirujano le va dando y, así, trabajar en base a su respuesta”.

El médico además destacó la importancia del trabajo en equipo como factor clave para el éxito. “Es una cirugía que tuvo un enfoque multidisciplinario, desde el equipo de neurocirugía, anestesiología, neuropsicología y monitoreo neuroinvasivo”, dijo.

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