Actualidad Policiales

El exjuez federal Ricardo Lona fue imputado por amenazar mujeres

La prisión domiciliaria no impidió al exmagistrado, condenado por delitos de lesa humanidad, hacerles la vida imposible a sus vecinas.
30 Dic 2019
Espacio publicitario
Espacio publicitario

El exjuez federal Ricardo Lona fue imputado por el delito de amenazas. El acusado asistió a la audiencia acompañado por efectivos de la Policía Federal, dado que cumple con una condena por delitos de lesa humanidad y su correspondiente prisión domiciliaria. Lona se abstuvo de declarar y manifestó que su abogado particular presentará un escrito con su descargo, la semana próxima.

Lona fue imputado por amenazar a sus vecinas, en el domicilio de Ruta 87, Camino a Colón, San Luis.

La investigación comenzó tras la denuncia de una vecina. Eugenia del Valle Barboza dijo que reside hace 54 años en el domicilio ubicado sobre ruta provincial 87, de San Luis, departamento Capital, y que “hay personas que quieren sacarla de allí”, en alusión a Ricardo Lona, “a quien conoce desde hace mucho tiempo”. Agregó que “en 1999 los terrenos pertenecían a la familia Ortiz y que desde esa época es que Lona y su familia residen allí”. De acuerdo a la misma denuncia, “Lona quiere sacar a la denunciante si no se deshace de los animales”, entre otras situaciones tales como “insultar y agredir” a su hija, quien es una mujer trans. Barboza dejó aclarado que “no es la primera vez que recibe amenazas de esa persona, que “lo hizo en varias ocasiones y a lo largo de los años, llegándole a decir que le va a destrozar la casa”. Expuso que hay una acequia entre la casa de ella y la del denunciado y que él siempre va a revisar que no haya animales de propiedad de la mujer; que cruza por el puente de la acequia en su camioneta y la amedrenta; igual que a su hija e hijos, uno de ellos menor de edad. Agregó que en cada oportunidad que Lona fue a su domicilio, lo hizo acompañado por su esposa. La denunciante Eugenia del Valle Barboza también dejó constancia de que “desea que Lona no vaya más a su casa a amenazarla, que a veces lo hace en estado de ebriedad y que es cuando más agresivo se pone, que incluso llega a temer por su vida y la de sus hijos”.

A la denuncia de Barboza, se sumó una ampliación y una posterior denuncia de María Eugenia Balderrama, quien ratificó lo expresado por su madre sobre los hechos ocurridos en abril pasado cuando Balderrama (quien se encontraba con su hermana menor), fue “tratada despectivamente” por su condición de mujer trans. La denuncia precisa, entre otras cosas, que Lona dijo que “la familia debía retirarse del lugar” y que todo lo que dijo, fue “en voz alta, prepotente y a la denunciante le causó mucha angustia y temor, al punto que cuando ingresó a su casa se largó a llorar”. Agregó que el acusado regresó y “le exigió que se despidiera de él y de su esposa como a él le gusta (haciendo referencia a que él antes era un juez, sintiéndose en todo momento superior), por lo que la dicente se sintió obligada a despedirlo de la manera que él exigía, diciéndole “hasta luego doctor, hasta luego señora”.


Ver nota original
Ver nota original