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Instagram llegó a su décimo aniversario: de fotos de cachorritos a una app para el comercio mundial

La empresa, que en dos meses consiguió su primer millón de usuarios y una década más tarde superaba los 1.000 millones, celebra este martes sus 10 años.
06 Oct 2020
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Instagram cumple hoy 10 años desde su lanzamiento al público, una década en la que dejó de ser la aplicación de las fotos de mascotas y comidas para convertirse en una plataforma visual con 1.000 millones de usuarios mensuales en todo el mundo, así como múltiples opciones de comunicación y comercialización.

La historia de Instagram comenzó cuando Kevin Systrom y Mike Krieger, dos egresados de la californiana universidad de Stanford, dejaron sus trabajos a mediados de 2010 para desarrollar una red social basada en imágenes que fue dada a conocer en octubre de ese año y que consiguió su primer millón de usuarios dos meses más tarde.

Desde ese momento, pasaron poco más de 9 meses para superar la cifra de 10 millones de instagramers, y algunos más para entrar en el radar de Facebook, la empresa de Mark Zukerberg: la declaración de Systrom anunciando la venta aclaraba que Instagram no desaparecería sino que aprovecharía la sinergia de la empresa que manejaba la red social más grande del mundo para "evolucionar".

La curva de usuarios no dejó de crecer: a fines de 2012 eran 80 millones; en diciembre de 2014, 300 millones; a fines de 2016, 600 millones; hasta superar los 1.000 millones en 2020.

En ese transcurso, Instagram fue incorporando diversas herramientas expresivas, desde los filtros para las fotos, la posibilidad de publicar videos, la creación de las "historias" efímeras que duran 24 horas, que luego se pudieron guardar, la posibilidad de emitir en vivo, Instagram TV y, en agosto de este año, Reels que permite grabar videos de 15 segundos para disputar el segmento que domina la aplicación china TikTok.

Aunque sigue siendo una red en la que subsisten aquellas primeras tendencias donde predominaban bellos paisajes, apetitosas comidas y simpáticos cachorros, su versatilidad supuso que la app además se convirtiera en un espacio para otros tres fenómenos como la conversión hacia una plataforma de comercialización de productos y servicios, un escenario para la militancia social y política, y la aparición de lenguaje de odio y bullying.

Respecto del comercio, la primera acción en ese sentido data de octubre de 2013, pero el crecimiento más grande se dio en el segundo lustro de vida de Instagram: el número de anunciantes pasó de 200 mil en 2016 a más de 2 millones en 2017, mientras que la cantidad de cuentas de empresas llegaron, aquel año, a 25 millones.

De hecho, como parte de los anuncios por estos 10 años, desde ayer se implementa en todo el mundo un sistema de compras dentro de Instagram TV y luego se hará lo propio con Reels.

El modelo de negocios también lo es para figuras públicas que usan sus cuentas como máquinas publicitarias. Solo a modo de ejemplo, la prensa española consignó que Lionel Messi embolsó más de 20 millones de euros por esa vía durante el último año.

Respecto de la militancia, cada vez son más los políticos y activistas que usan la red, y también son cada vez más las ocasiones en que se transforma Instagram en una plataforma para reclamos: el #MeToo y el #NiUnaMenos respecto de la violencia contra las mujeres, la disputa por la legalización del aborto en Argentina y el #BlackLivesMatters contra el racismo en Estados Unidos fueron algunos de esos hitos.

Pero la app, hoy parte del mundo Facebook, no escapó al mal del discurso de odio, el acoso y el bullying que forman parte del uso cotidiano de la red.

La organización internacional Ditch the Label, contra la discriminación, afirmó en su último informe anual que la "gente joven tiene el doble de posibilidades de sufrir bullying en Instagram que en otras redes sociales".

Durante estos 10 años, además, debió atravesar otras polémicas relacionadas con los cuerpos y la forma en que son expuestos. (Por Lucas González Monte, de la agencia Télam)

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