Política

Gremios de Cerrillos denunciaron represión policial

El titular de Ademus dijo que hubo disparos y mujeres heridas. La Policía aseguró que se actuó en legítima defensa.
28 Ene 2016
Espacio publicitario
Espacio publicitario

César Molina, referente de Ademus, uno de los gremios que nuclea a los trabajadores municipales de Cerrillos, denunció que ayer, durante los incidentes producidos frente a la Municipalidad, “la policía reprimió a la gente que estaba en la Plaza esperando el colectivo o al costado de la ruta”.

“Hay mujeres que fueron baleadas con proyectiles de goma”, sostuvo Molina a LA GACETA SALTA y sobre esta versión, el director del hospital cerrillano Santa Teresita, Luis Sochi, confirmó que anoche se atendió a una joven de 22 años que fue baleada durante el enfrentamiento.

Molina estuvo presente hoy en la Ciudad Judicial para acompañar a ocho mujeres y dos hombres que permanecen detenidos desde anoche en la Alcaidía. Se los imputa delitos como daño calificado, privación ilegítima de la libertad, amenazas y lesiones.

Desmentida de la Policía

En conferencia de prensa, el comisario Walter Carral, a cargo del operativo policial que terminó con enfrentamientos en Cerrillos, defendió el accionar de la fuerza para recuperar el edificio. Desmintió versiones de abuso de la fuerza y aseguró que la Policía actuó en “legítima defensa” contra un grupo de personas que se hacía eco de la protesta, enfrente del edificio municipal que era tomado por los extrabajadores.

“En el procedimiento se trató de recuperar el edificio. Familiares, amigos y conocidos estaban en la Plaza empezaron a arrojar elementos a la Policía”, dijo y amplió que fue mientras los oficiales intentaban recuperar el edificio tomado se vieron obligados a actuar pero aclaró que “siempre se trabajó con marcadoras; no utilizamos balas de goma”, puntualizó.

Carral también indicó que en el operativo actuó personal femenino desmintiendo denuncias mediáticas sobre atropellos y presuntos abusos a las ocho mujeres que estaban dentro del edificio. Incluso afirmó que una oficial fue encerrada en uno de los baños y rociada con nafta. “Quizás pretendían prenderla fuego”, dijo.

El pueblo, hoy

Desde la Policía aseguran que volvió la calma al pueblo. La Municipalidad volvió a abrir sus puertas, pero el edificio está custodiado por personal de la Policía y de Infantería, además de un vallado perimetral, para evitar nuevas tomas.


Ver nota original
Ver nota original