La impronta joven y contestataria ya está en el nombre de esta nueva editorial de Salta: “Ay caramba”, la frase comodín de Bart Simpson será el sello a través del cual poetas y escritores podrán difundir sus trabajos.
Alejandro Chiri, su fundador, no es ningún improvisado. Además de poeta, fue uno de los pilares de la revista Sonámbula, que sirvió como espacio para un recambio generacional necesario dentro de las Letras locales.
El primer libro de “Ay caramba” se presentará el 21 de noviembre, y es un poemario de César Martínez titulado “¿Qué hace bolú?”. En la contratapa, Chiri escribió: “¿Periferia o autoexilio? César Martinez es un hombre al que los encuentros literarios le importan un comino. Es poeta de a ratos, porque se aburre brutalmente de la poética salteña”.
Chiri explicó a LA GACETA que editar libros para otras personas es importante, sobre todo para trabajar en aspectos que a los artistas suelen no interesarles y que son importantes: como la difusión, la organización de la presentación y la distribución.
Ay Caramba se va a concentrar más en los narradores. Los próximos cuentistas que editará son Darío Benjamín Liendro y Rafael Caro. Por ahora Chiri no publicará nada propio. Quizá el año que viene. “Estoy armando una novela corta o un cuento largo”, dice.
Made in Salta
Chiri sostiene que en la provincia se está haciendo buena literatura. “Aunque muchos digan lo contrario, para mí es buena. He conocido mucha gente. No digo que escriban todos los días, pero están produciendo. Y hay cosas buenas, quizá falta más difusión, en el sentido en que las editoriales que más me gustan son muy chicas, muy under y cuesta encontrar el libro… falta organización”, dice.
Otro factor incomprensible, para Chiri, es la pelea con los poetas y escritores mayores: no hay forma de juntar a estos dos grupos etarios. “Los mayores no van a los eventos que hacen los jóvenes ni los jóvenes a los que hacen los grandes”, afirma.
Uno de los pocos eventos donde se mezclan jóvenes y mayores es en el ciclo "Palabras de Fondo", pero después hay circuitos paralelos. “La gente mayor se junta más en bibliotecas, en museos, la gente joven en lugares más alternativos, por así llamarlo. El túnel, Pasillo, La Tacita, lugares nuevos o resignificados…”, dice y detalla que los eventos además son muy distintos: los de la gente mayor consisten en una lectura a secas del libro presentado, mientras que los jóvenes tienden a realizar un multievento para tratar de captar más gente: algunos van por el libro, otros a ver las fotos que se exponen ese día, y desde luego es infaltable alguna banda que toca después.
La literatura salteña se adapta a los nuevos tiempos y si hay más editoriales es porque hay más gente que está convencida de que tiene algo para decir.