La piel sigue siendo el espacio de expresión pública de Cande Tinelli y su última intervención abre nuevos horizontes para la heredera. Un implante microdermal de oro y brillante, instalado en el centro del diagrama que entinta su plexo es la nueva adquisición de la hija de Marcelo, que pasó por un salón de piercing porteño para colocarse esta pieza.