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¿Qué puntos se discuten en el debate por la educación religiosa en las escuelas públicas?

La audiencia continuará la próxima semana, donde el Gobierno provincial expondrá su postura al respecto. ¿Qué opinan los especialistas?
22 Ago 2017
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La audiencia por la continuidad de la educación religiosa en las escuelas públicas de Salta ante la Suprema Corte seguirá la próxima semana. En esa instancia el Gobierno expondrá una postura que defiende la educación religiosa en la provincia argumentando que es constitucional y que comprende diferentes credos, además del católico.

El debate surgió a partir de un amparo presentado por un grupo de madres y de una asociación civil (ADC) contra el Estado provincial para que la Corte declare la inconstitucionalidad de la ley de educación religiosa que rige en Salta.

Las dos primeras audiencias fueron el 16 y 17 donde expositores de diferentes organizaciones dieron su postura a favor y en contra, todas fundamentadas. Si bien no hay fecha definida, las partes involucradas estiman que la próxima semana o la siguiente podría conocerse la decisión de la Justicia y las autoridades locales ya se mostraron cautas respecto al fallo. “No se puede apelar lo que decida la Corte”, dijo el gobernador Juan Manuel Urtubey días atrás a LA GACETA.

A favor y en contra

Muchas voces se fueron sumando al debate en los últimos días. Gerardo Bianchetti, profesor de Política Educacional de la Universidad Nacional de Salta, opina que educación y religión son dos instituciones con funciones sociales diferentes, y que por ende no pueden mezclarse.

Para el docente, la educación religiosa es una decisión personal de los padres. “Es una cuestión que le cabe a los padres porque tiene que ver con la formación del ser humano. Es algo muy privado”, sentencia.  

La mirada del abogado y representante de padres que están a favor de la enseñanza religiosa en las escuelas estatales, José Durand Mendioroz, es diferente a la de Bianchetti. En primer lugar explica que el 88% de las escuelas en Salta son estatales y el 12% restante son de gestión privada –la mayoría confesionales-.

“En el ámbito público se les pregunta a los padres si quieren o no que sus hijos reciban educación religiosa. En el caso de que la respuesta sea afirmativa, eligen el credo y si se niegan, con la misma contención y sin que tenga que salir de la clase, el chico recibe enseñanza en valores universales. No se discrimina”, detalla el letrado.

Para Durand Mendioroz, un padre con bajos recursos tiene el mismo derecho que un padre con un ingreso medio alto –que puede pagar una cuota escolar- a optar por una enseñanza religiosa para su hijo. “Vivimos en una cultura de pluralidad, de no imposición de un credo determinado y del respeto de las conciencias de las personas”, sentencia.


Diversidad de credos 

La semana pasada, la ministra de Educación de la provincia, Analía Berruezo, anticipó que frente a la Corte defenderá educación religiosa en el ámbito público porque “comprende diferentes credos”.

Este punto fue cuestionado por Bianchetti. “Aunque se diga que en la educación religiosa se enseñan diferentes credos, ese no es el contenido de la formación educativa. La responsabilidad del Estado con la educación es formar a las personas para la vida y la religión es una cuestión de los padres”, destaca recalcando la libertad de culto sin injerencia estatal.

Por su parte, Durand argumenta que el Estado provincial no impone un credo en las escuelas públicas. “El Estado es neutral. Lo que hace la Constitución de Salta es receptar un principio planteado en los tratados de Derechos Humanos que forman parte de la Constitución Nacional. También considera la Convención Americana de Derechos Humanos (artículo 12.4) donde los padres o tutores tienen derecho a que sus hijos reciban en la escuela pública educación religiosa de acuerdo a sus convicciones”, detalla.

Una cuestión de valores

Durante las audiencias de la semana pasada, Horacio Gentile del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa se manifestó a favor de la formación religiosa en las escuelas públicas argumentando que “si queremos afianzar los valores de la sociedad seguramente vamos a tener que afianzar principios que nacen en el ámbito religioso”.

Un concepto opuesto tiene Gerardo Bianchetti, quien considera que los valores no son patrimonio de las religiones. “Existen ciertos valores de las religiones que tienen bastante conflicto con el respeto a las diferencias y a la tolerancia de esas diferencias. Además, a lo largo de la historia, los valores de alguna religión se transformaron en guerras. Es una responsabilidad de los padres saber cómo enseñar ciertas cuestiones que además no tienen cómo verificarse. La religión es algo que se cree o no”, asegura.

Además, Bianchetti insiste en que la educación religiosa en el ámbito estatal divide. “A veces los chicos quedan afuera y en evidencia de cosas que tampoco llegan a tener claras, y los niños que si reciben enseñanza religiosa pueden llegar a tener una actitud negativa frente a aquellos que no entran a la clase”, opina.

José Durand, por su parte, coincide con Gentile en este punto. “Los valores religiosos han sido reconocidos hasta por filósofos no religiosos y agnósticos en la vida social. Se complementan con los valores morales, que surgen de los tratados de derechos humanos y consolidan una base armónica de convivencia social”, argumenta.

Finalmente, Bianchetti, considera que el hecho de que el tema haya llegado a un debate público donde se exponen diferentes miradas es positivo pero opina que si la Corte falla a favor de la educación religiosa en el ámbito estatal salteño se debilitaría la Constitución Nacional. “Las provincias que deseen van a apelar a esto y van a tener que empezar a enseñar religión en las escuelas públicas”, finaliza.

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