¿Cómo elegir al obstetra?

28 Ago 2018
1

archivo saltabebé revista

No es una decisión menor por lo que no debe ser tomada a la ligera. Cuando elegimos al obstetra estamos eligiendo al especialista que nos acompañará durante todo el embarazo, trabajo de parto y parto. Por eso, es muy importante, que nos inspire confianza y seguridad, ya que pondremos en sus manos nuestra salud y la del bebé que viene en camino.

La embarazada que va a elegir a su obstetra lo primero que hace es consultar en la cartilla de profesionales de su obra social o prepaga, preguntar a sus amigas o familiares a cerca de sus experiencias con especialistas conocidos o simplemente dejarse guiar por la intuición.

Lo ideal es poder tener entrevistas con uno o más especialistas en una instancia previa al embarazo. De este modo, la paciente puede analizar con más tiempo y tranquilidad quién es el profesional que más se adapta a sus necesidades y planear bajo su orientación la llegada del bebé. Del mismo modo que hay diferentes tipos de pacientes, también hay distintos tipos de médicos, y la clave está en encontrar a aquel que tenga las características de personalidad y la forma de trabajar que estamos buscando.

Habrá algunas mujeres que prefieran a un obstetra maduro y con experiencia, otras a alguien más joven y actualizado. Están las que se quedan con especialistas que se inclinan a lo naturista, mientras que para otras es fundamental que el profesional les dé el número de su teléfono celular para poder contactarlo si surge una emergencia o bien alguna duda que necesite disipar.

Los hay más tranquilos y otros más vehementes, cariñosos y demostrativos y otros más distantes, están los más relajados y pacientes y también los más alarmistas; para cada paciente hay un médico ideal. Por ello, es importante conocerlo, conversar con él y sobre todo reconocer si hay o no empatía. En este especialista depositaremos nuestra confianza y pondremos en sus manos nuestra salud y la del bebé que nacerá. Será el encargado de recibir a nuestro hijo cuando llegue a este mundo. Lo que vuelve a esta decisión una de las más trascendentales que tomamos en la vida.

Para tomar la mejor determinación, averiguaremos en qué clínica trabaja y revisaremos a qué distancia queda de nuestra casa, ya que si vivimos muy lejos, esto puede generar ansiedad en la futura mamá, sobre todo si es primeriza. También, puede pasar que la obra social no trabaje con esa institución y esto es algo que debe preverse de entrada.  

Se recomienda llevar a la primera consulta una serie de inquietudes por escrito, para no olvidarnos de preguntar nada. Es importar indagar en la dinámica de trabajo, si interviene también una partera en el momento del nacimiento y si el especialista está de acuerdo con la analgesia del parto y con la cesárea programada. También, resulta indispensable pedir que nos informe acerca de los derechos que asisten a la mujer gracias a la Ley del Parto Respetado.

¿Y si no hay feeling?
Como en toda relación humana es fundamental la confianza, si notamos que algo anda mal y que no nos sentimos cómodas con el obstetra, lo mejor será buscar a otro profesional, pero esto no puede esperar demasiado si hay una gestación en proceso. El cambio debe hacerse en el primer tramo del embarazo y no esperar al final porque a la mayoría de los obstetras no les agrada recibir un embarazo avanzado, ya que al no haber participado del control del mismo, no conocen los factores de riesgo que puedan existir, no saben qué situaciones se presentaron anteriormente y cómo fueron manejadas, y no pueden dejar de lado los cuestionamientos que por lo general les surgen acerca de los criterios empleados por el profesional que venía tratando a la paciente.

Para la futura mamá también puede ser muy estresante cambiar de médico a último momento, cuando ya se acerca la fecha probable de parto. Como no queremos agregar más ansiedad a un momento como este, intentaremos hacer una buena elección inicialmente y estar atentas a la intuición. Si por alguna razón no estamos a gusto, algo no nos cierra o simplemente sentimos que no hay “feeling” lo mejor será buscar tempranamente a otro especialista.  

__________________________________________________________

Con el asesoramiento de María Cristina Sánchez Wilde. Médica Ginecóloga Obstetra.


Comentarios