Paranoia e hipocresía, así describen la situación de Tartagal ante los casos de covid-19

En primera persona, un tartagalense relata cómo se encuentra la ciudad ante los cuatro casos reportados. “El 80% de la gente usa barbijo de confección casera que no son eficaces contra el virus", relató.

30 Jun 2020

Tartagal reporta a la fecha cinco casos de coronavirus y el clima que se vive en el norte provincial es de incertidumbre y miedo. El Gobierno y los salteños miran de cerca la evolución epidemiológica de esta localidad ante los recientes contagios. “Existe mucha paranoia e hipocresía”, confesó un tartagalanse quien cuenta en primera personas cómo es vivir allí.

Román Aufrede, vive con su papá y su hermano en el barrio Roberto Romero: "afortunadamente es un barriada que está alejada del centro a unos 800 metros aproximadamente. Por eso teníamos la libertad de salir a hacer ejercicios, pasear a la mascota, entre otras cosas, antes de iniciada la fase 1", dijo el joven a LA GACETA.

La responsable de la cartera de Salud, Josefina Medrano, pidió hace días atrás “tranquilidad” a la población ante la posible aparición de nuevos casos positivos de COVID-19 y remarcó que en Salta no hay circulación comunitaria de la enfermedad, pese a que profesionales en Tartagal hayan dado otro mensaje.

Foto: gentileza Román Aufrede

Para los tartagalenses la "zona roja" se concentra en el sector donde está el hospital Juan Domingo Perón y el comercio Las Marías que fue, éste último, noticia por el empleado que dio positivo para COVID-19. “Ese mercado casualmente está en la misma manzana del local de mi abuela. Mi madre que también tiene su comercio en el centro, está asustada", comentó Aufrede.

El gobernador Gustavo Sáenz daba a conocer este domingo que el norte provincial estaba complicado epidemiológicamente. Por lo que solicitó la ayuda de Nación para reforzar las fronteras. 

“El 80% de la gente de Tartagal usa barbijo de confección cacera que no son eficaces contra el virus. La mayoría de los vecinos son de escasos recursos y eso imposibilita la adquisición del tapa bocas N-95”, resaltó Aufrede.  

Los comercios intensifican las medidas sanitarias

“Mi padre es que va al centro, porque tiene que comprar mercadería y artículos de limpieza para pasar los días de aislamiento. Él lleva su propia preparación sanitizante en un rociador porque aquí no se consigue alcohol en gel. Otra gente toma medidas más fuertes ya que se cubre con plástico en el rostro”, manifestó.

LA GACETA dialogó con el gerente general del hospital Domingo Perón, Juan Ramón López, quien confirmó en su momento la falta de insumos básicos para la atención al público. Al respecto el joven estudiante de Historia, Román, explicó: “he estado en ese nosocomio y la verdad que está operando al límite de su capacidad. No podemos culpar al personal de salud porque están contra las cuerdas, pero sí carece de algunos insumos básicos y los vecinos coincidimos en eso”.

El tartagalense de 24 años añadió que ve mucha hipocresía en la localidad. "Me pasó de que me labren una multa por no usar barbijo cuando al lado pasaban otros vecinos sin el tapa bocas. Antes de entrar a fase 1, en Tartagal había mucho relajamiento, el distanciamiento no se respetaba y menos el correcto uso del barbijo", finalizó.

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