Policiales

Delfín Castedo declaró que falsificaron su firma en una supuesta indagatoria

El imputado de liderar una banda narco fue detenido luego de estar diez años prófugo. Afronta causas locales y federales.
07 Sep 2016
Espacio publicitario
Espacio publicitario

La captura y traslado a Salta de Delfín Castedo reactivó las causas que se siguen en su contra. En el fuero federal está imputado de liderar una banda de narcotraficantes que llevan droga desde la frontera de Salta con Bolivia hasta Europa. En la Justicia provincial se lo acusa de haber sido el autor intelectual del homicidio de Liliana Ledesma, quien lo había señalado públicamente como narco.

El 22 de julio fue detenido en Buenos Aires luego de haber estado prófugo diez años y el 2 de agosto fue trasladado a Salta. Desde entonces la Justicia comenzó a programar sus citaciones para declarar en ambos fueros.

Como la detención fue llevada a cabo por Gendarmería Nacional y fuerzas federales en el marco de la causa que lo señala como un peligroso narcotraficante, fue la Justicia nacional la que tuvo la posibilidad de indagarlo primero.

LEER MÁS: ¿Quién es el capo narco del norte que fue detenido?

Sentado frente al juez federal subrogante de Orán (que ocupa el cargo que dejó Raúl Reynoso), Gustavo Montoya y al fiscal José Luis Bruno, Castedo negó haber declarado con anterioridad, siendo que las actuaciones contienen una versión taquigráfica de una declaración anterior del imputado realizada, supuestamente, cuando Reynoso era juez.

Fuentes judiciales contaron a LA GACETA que eso fue lo primero que Castedo le dijo a Montoya cuando el magistrado le avisó que iba a ampliar la imputación en su contra que constaba desde su -ahora cuestionada- declaración anterior.

El imputado señaló que la firma que figuraba como suya en dicha declaración era falsa y que nunca había sido indagado, lo que implicó una marcha atrás en el proceso.

La ampliación de la imputación que el juez Montoya pretendía realizar, implicaba encuadrar a Castedo como jefe de una organización dedicada al narcotráfico.

La causa por el crimen de Ledesma en stand by por la indecisión de los fiscales

Delfín Castedo está señalado, junto a su hermano Raúl, como autores intelectuales del crimen de Liliana Ledesma, quien fue asesinada el 21 de septiembre de 2006 de siete puñaladas, meses después de que denunciase ante los medios de comunicación que los hermanos Castedo se dedicaban al narcotráfico y que trabajaban conjuntamente con el diputado romerista José Ernesto Aparicio.

Si bien los jueces de la Sala II del Tribunal de Impugnación, Abel Fleming y Pablo Mariño, resolvieron que el juez natural de la causa es Nelso Aramayo -pese a que este se había inhibido-, la causa cayó en una fiscalía vacanate, por lo que distintos fiscales van rotando en su intervención.

El problema entre ellos no se han puesto de acuerdo en qué Código Procesal Penal utilizar (si el viejo -debido a la causa inicial- o el nuevo, vigente desde 2012). Ante esta disyuntiva, es que no hay indagatoria prevista ni acto alguno en la causa por el momento.

Según Castedo, su patrimonio es de origen legal

Desde la fiscalía federal señalaron que Castedo aseguró que puede justificar su extenso patrimonio y que el mismo fue obtenido de su actividad comercial, absolutamente desvinculada del tráfico de estupefacientes.

Declaró que su actividad laboral comenzó de la mano del empresario Alberto Yudi, dueño de una cadena de supermercados, al que supo vincularse a los hermanos Delfín y Raúl Castedo.     

Durante la época de Reynoso como juez, hubo una decena de allanamientos por causas de narcotráfico cuando se buscaba encontrar al por entonces diputado provincial Ernesto Aparicio.  En el primero de los operativos se produjo la detención de Yudi, quien ignoró los cargos que se le imputaban.


Ver nota original
Ver nota original