Los veraneantes golondrinas

20 Nov 2017

Llega el tan esperado verano, las ansiadas vacaciones. Armás el equipaje, juntás tus cosas y partís en dirección del destino elegido para veranear. Las playas sobre pobladas, filas en los restaurantes a la espera de que se desocupen las mesas, y precios exorbitantes. Nunca entendí porqué hay personas que en su periodo de descanso, y teniendo otras opciones, se rinden a situaciones tan poco relajantes.




Veranear en la playa

Al vivir en una región casi caribeña el panorama de las vacaciones cambia completamente. Aquí es verano todo el año, lo que lo convierte en un buen destino turístico en cualquier mes, sólo intenten evitar la época de lluvias, y es muy fácil alejarse un poco de la gran ciudad para acceder a villas pequeñas y con poca gente. En esos lugares se encuentran dos cosas principalmente: playa y tranquilidad. La combinación perfecta.





Playas desiertas

Te tomás un fin de semana y te vas a la playa. Si es fin de semana largo ganás más tiempo de descanso, pero es muchas de las playas pierden su tranquilidad al recibir muchos veraneantes golondrinas que buscan aprovechar los feriados. Al ser villas pequeñas la infraestructura puede no estar preparada para recibir tanta gente, y entonces se vuelve difícil encontrar una sombrilla libre, los hospedajes suben sus precios y hay que esperar más tiempo por la comida. Yo lo que quiero es descansar, y en general eso tiene que ver con la tranquilidad de no tener que empujar personas para ganarme un lugar.





Descansar en la playa

Las primeras fotos de las playas de Fortaleza, sacadas un día de semana en las playas menos populares de la ciudad, fueron cuestionadas por mis amigos con comentarios preguntando dónde estaban todos, que esas playas eran desiertas. Y yo intentando entender para qué quieren mucha gente cuando tienen toda esa playa.

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