El discurso del Presidente: "me duele ver el odio, venga de donde venga"

Por videoconferencia, Fernández destacó la labor conjunta de los gobernadores ante la pandemia e hizo especial mención al gobernador Gustavo Sáenz.

09 Jul 2020

Desde la Quinta de Olivos, en Buenos Aires, el presidente Alberto Fernández encabezó hoy la ceremonia central por el Día de la Independencia. A sus espaldas, en una pantalla gigante, aparecía el rostro de los 24 mandatarios provinciales, incluido el gobernador Gustavo Sáenz. En un acto signado por las restricciones que impuso la pandemia de coronavirus, el jefe del Poder Ejecutivo Nacional instó a imitar el coraje de los próceres del 9 de julio de 1816. Además, llamó a la unión de los argentinos para superar la crisis sanitaria y económica que desató el covid-19.

"Me duele ver el odio, venga de donde venga: nos posterga, nos paraliza y nos pone en el peor lugar como seres humanos”, sostuvo Fernández.

El Presidente comenzó su discurso con su habitual saludo, dirigido a "todos, todas y todes". "Feliz Día de la Patria", expresó Fernández.

Hizo una pausa en su discurso para la transmisión de un video acompañado por la voz de Mercedes Sosa, al conmemorarse además 85 años del natalicio de la célebre cantora tucumana.

Luego, destacó la participación de todos los mandatarios provinciales. "Prometí que este gobierno iba a ser de un Presidente y de 24 gobernadores. Ellos están hoy junto a mí, unidos, trabajando para enfrentar lo que nos toca vivir", señaló. A continuación, mencionó uno por uno a los jefes de cada jurisdicción: de Catamarca, Raúl Jalil; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; de Formosa, Gildo Insfrán; de Salta, Gustavo Sáenz; de Entre Rios, Gustavo Bordet; de Jujuy, Gerardo Morales; de Santa Fe, Omar Perotti; de Corrientes, Gustavo Valdéz; de Mendoza, Rodolfo Suárez; de La Pampa, Sergio Raúl Ziliotto; de Córdoba, Juan Schiaretti; de Chubut, Mariano Arcioni; por San Luis, el ministro de Educación Pablo Andrés Dermechkoff; el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; de Misiones, Oscar Aguad; de San Juan Sergio Uñac; la gobernadora de Rio Negro, Arabela Carreras; el jefe de gobierno de CABA, Horacio Rodríguez Larreta; el gobernador Buenos Aires, Axel Kicillof; de Santa Cruz, Alicia Kirchner;de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Chaco, Jorge Capitanich; de Tucumán, Manzur, y de Tierra del Fuego, Gustavo Melella.

“Somos nosotros, los 24 gobernadores y este Presidente, a quienes les toca gobernar en este tiempo de Argentina”, remarcó Fernández.

Luego, dio paso al gobernador tucumano Juan Manzur, a quien calificó como un "amigo" en las distintas menciones, para que el tucumano hiciese un breve repaso de la gesta de 1816.

"Muchísimas gracias, querido Juan, qué lindo verte, escucharte, en esa provincia tan chiquita territorialmente y tan grande en historia para todos los argentinos", expresó Fernández, tras escuchar al gobernador de Tucumán.

El Presidente recordó que en 1816 Argentina era "una nación en formación", que se estaba enfrentando "a uno de los imperios más grandes de entonces, el del Reino de España". Destacó las figuras de Manuel Belgrano, José de San Martín, Martín Miguel de Güemes. “Son nombres enormes de nuestra historia, donde por momentos lo que uno quisiera es tener la templanza y el coraje que tuvieron para afrontar un tiempo tan difícil como el que hoy nos toca vivir en Argentina”, indicó.

“Los tiempos difíciles debemos ser como esos hombres -continuó el Presidente-. Debe ser el coraje lo que nos llena el alma, no la angustia. Ellos fueron valientes, estaban convencidos, y sabían algo de lo que nosotros hoy ya sabemos: que cada uno de nosotros es artífice de su propio destino. Lo que nos toca es el destino que seamos capaces de armar. Y allí fueron, muchos dieron la vida. Siempre rescato a Güemes, ese general muerto en batalla, que cuando los realistas le propusieron a socorrerlo a cambio de entregar su ejército, mandó a su ejército a pelear el doble”, señaló.

Además, destacó a las "mujeres enormes que ha tenido Amércia Latina", como Juana Azurduy.

A continuación, Fernández evaluó el impacto de la pandemia de coronavirus, surgida a pocos meses de su asunción.

“Rescato algo que, como país, fuimos capaces de hacer. Estuvimos todos asediados por un virus que ponía en jaque a nuestros pueblos. Y todos, todos, estuvimos de acuerdo en que había que preservar la salud y la vida de la gente antes que nada”, señaló Alberto.

Destacó luego las estrategias de los gobernadores, sobre todo donde hay rebrotes del virus. “Nadie pregunta de qué partido viene, sólo preguntamos: cómo te ayudo”, indicó.

Además hizo una especial mención al gobernador de Salta, Gustavo Saéz, resaltando la inauguración de un camino en Los Toldos, desde donde siguió la videoconferencia el mandatario salteño. El presidente subrayó la importancia de esta obra, ya que los pobladores de esta localidad salteña debían hacer 100 kilómetros por territorio boliviano para salir del municipio, aun para comunicarse con el suelo salteño. 

Luego, coincidió con Manzur cuando dijo que el 10 de diciembre, la gestión de Juntos por el Cambio, liderada por Mauricio Macri, no dejó "la mejor Argentina".

"Tuvimos que enfrentarnos a la deuda, y teníamos que ver cómo salíamos de eso sin postergar a un solo argentino. Estamos trabajando, y confiamos en que lo vamos a lograr, y que será nuestro logro; no de Alberto y su gobierno, sino de toda la Argentina”, sostuvo.

Advirtió luego que la pandemia, en este momento, tiene su foco en América Latina, algo que ya sucedió en otros continentes. "Tenemos que pasar este momento", pidió. E instó a ser "siempre solidarios". "La Argentina del mañana tampoco se construye en el despacho del Presidente, sino que la construimos con todos los que estamos acá”, indicó.

Luego, sin mencionar la palabra "grieta", instó a superar las divisiones. 

“Me duele ver el odio, venga de donde venga: nos posterga, nos paraliza y nos pone en el peor lugar como seres humanos”, afirmó.

“Este presente nos permitió ver las cosas en su real dimensión -agregó Fernández-. No podemos volver a repetir errores que cometimos en el pasado. Este 9 de Julio quiero que para todos sea la inyección de fuerza que los argentinos precisamos para ponernos de pie, y que entendamos que ninguna sociedad concreta su destino en medio de insultos y divisiones”.

Reiteró después una frase que ya había expresado con anterioridad. “Vine acá a terminar con los odiadores seriales, a abrir los brazos para que todos nos unamos. No vengo a instalar un discurso único, sé que hay diversidad, y celebro y propicio la diversidad en la Argentina, diversidad de todo tipo, de género, ideológica, la celebro. Lo que necesito, sí, es que esa diversidad sea llevada adelante con responsabilidad, y la primera responsabilidad es no mentir, decir la verdad y respetarnos. El primero que quiere eso es el Presidente de la Nación, y es otra vez el compromiso que asumo con ustedes, con cada uno de los 24 gobernadores de la Argentina”, señaló el jefe de Estado.

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